Licencias comerciales
Una nueva regla federal, implementada el 16 de marzo de 2026, prohíbe a los solicitantes de asilo y participantes del programa DACA obtener o renovar licencias de conducir comerciales en EE. UU. Esta medida afecta a aproximadamente 200,000 conductores inmigrantes, en medio de preocupaciones sobre la escasez de mano de obra en la industria del transporte. El Departamento de Transporte argumenta que la regulación es necesaria para mejorar la seguridad en las carreteras, citando incidentes recientes involucrando a conductores extranjeros. Sin embargo, críticos afirman que la política penaliza injustamente a trabajadores legalmente autorizados y podría agravar las presiones en la cadena de suministro. La implementación de esta norma ha generado un debate intenso sobre su impacto en el sector del transporte y los derechos laborales.