En una reciente sesión de control al Gobierno, la senadora del GPP por Pontevedra, Pepa Pardo, dirigió duras críticas a la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz.
Pardo no dudó en calificar al actual Gobierno como una "mafia", afirmando que "Corleone ocupa la Moncloa" y acusando a Saiz de ser "la vocera de las cloacas sanchistas", además de describirla como "digna hija de su padrino Santos Cerdán". La senadora enfatizó que un verdadero Gobierno que respeta la democracia no debería crear estructuras para atacar a policías, jueces, fiscales o periodistas incómodos.
La senadora subrayó que quienes defienden el Estado de derecho no presionan a jurados ni se relacionan con clanes del narcotráfico para eliminar a aquellos que investigan casos de corrupción. “Un Gobierno que respeta el Estado de derecho no desprotege sus fronteras ni permite la invasión de Ceuta”, agregó Pardo.
Críticas a la gestión del Gobierno
Pardo también lamentó que la ministra no dedicara tiempo a defender a Ceuta y sus habitantes, sugiriendo que había invertido más esfuerzo en proteger a personas como Begoña Gómez o Santos Cerdán. Recordó que Saiz había apelado recientemente a un jurado ecuánime para hacer justicia, insinuando que esto podría interpretarse como una forma de coacción.
“¿Y si el jurado decide no seguir sus instrucciones? ¿Le enviará a la cloaca para darle un sustillo?”, cuestionó Pardo, resaltando lo que considera una falta de respeto hacia el concepto del Estado de derecho.
La senadora describió como “vergonzoso” el hecho de que el Ejecutivo busque votos entre los fallecidos debido a su creciente impopularidad. También criticó al Gobierno por su enfoque en temas habitacionales, señalando que tras ocho años en el poder solo se han preocupado por dos viviendas: la de Jéssica y la del propio Pedro Sánchez en la Moncloa.
El honor cuestionado
Pepa Pardo concluyó su intervención criticando a Saiz por considerar un “honor” ser parte del “Gobierno más corrupto y mafioso de la historia de la democracia”. Estas declaraciones reflejan un clima político tenso y un creciente descontento hacia las acciones del Ejecutivo actual.