El ex primer ministro de Bélgica, Alexander De Croo, ha declarado en una reciente entrevista con la BBC que este invierno será el más difícil para Ucrania desde el inicio del conflicto bélico. Según De Croo, el país se enfrenta a esta temporada invernal "desde una base muy débil". Además, expresó la profunda preocupación de la ONU respecto a las posibles consecuencias de esta situación.
Las inquietudes están motivadas por lo que De Croo describe como un ataque "muy sistemático" por parte de Rusia contra infraestructuras civiles y energéticas. "Esto incluye estaciones de servicio, centros comerciales y especialmente infraestructura energética, como líneas de transmisión", afirmó. El ex primer ministro subrayó que no hay justificación para tales acciones.
Preocupaciones sobre el acceso a servicios básicos
De Croo advirtió sobre un posible "peor escenario" en el que los ciudadanos tendrían dificultades para acceder a energía para calefacción, lo que podría resultar en la paralización de sistemas de agua y saneamiento. "Con las temperaturas que se esperan aquí, esto podría llevar a circunstancias muy cercanas a una catástrofe humanitaria", agregó.
En Ucrania, las temperaturas invernales pueden descender hasta los -20 grados Celsius. Si los suministros eléctricos y la infraestructura crítica sufren daños severos, esto podría provocar un considerable sufrimiento humano, según el ex primer ministro.
Esfuerzos para la reconstrucción energética
Para preparar a Ucrania ante este invierno desafiante, el Programa de Desarrollo de la ONU está colaborando en la reconstrucción de partes del sistema energético que fueron dañadas durante el invierno anterior. También se están estableciendo plantas energéticas más sostenibles y descentralizadas, menos vulnerables a ataques.
No obstante, De Croo señaló que completar este arduo y peligroso trabajo es "casi una tarea imposible". Los equipos trabajan bajo constantes alarmas aéreas, conscientes de que sus lugares son objetivos potenciales. "Intentan reconstruir, pero parte del día no pueden trabajar porque es demasiado peligroso", concluyó.