El líder de la República Popular Democrática de Corea (RPDC), Kim Jong-un, ha declarado que es imperativo para su país perfeccionar sus armamentos y equipos bélicos en respuesta a las políticas de Estados Unidos y al aumento de su capacidad militar. Esta afirmación fue divulgada por la agencia estatal KCNA, tras una reunión ampliada del Comité Central del Partido del Trabajo de Corea, que tuvo lugar entre el 20 y el 22 de junio en Pionyang.
Durante este encuentro, Kim enfatizó la necesidad de continuar sin tregua con el fortalecimiento de los activos defensivos, estableciendo como meta alcanzar un nivel militar que supere al resto del mundo. En particular, ordenó acelerar la construcción de un crucero estratégico de misiles de 10.000 toneladas y aumentar el desarrollo de armas convencionales de gran potencia.
Advertencias sobre tensiones militares
En su discurso final, el mandatario reafirmó la firme intención de robustecer la defensa nacional, señalando que las acciones de Estados Unidos y Corea del Sur, incluyendo ejercicios militares y actividades de espionaje, han intensificado las tensiones en la península coreana. Kim destacó que estas maniobras incluyen el despliegue de submarinos nucleares en Seúl.
Además, expresó su preocupación por los simulacros realizados por el ‘Grupo de consulta nuclear’, donde se han llevado a cabo seis ejercicios con guiones detallados para ataques nucleares. Según Kim, esto evidencia una clara intención por parte de sus adversarios de prepararse para un posible conflicto atómico.
Estrategia defensiva ante la crisis geopolítica
Ante este panorama geopolítico complejo, Kim Jong-un subrayó que su Gobierno se enfocará en expandir una disuasión autodefensiva robusta y confiable. El plenario acordó que fortalecer constantemente las capacidades nucleares y ejercer plenamente su estatus como potencia nuclear es el único camino viable para responder a la situación internacional actual.