Un nuevo escándalo de derechos humanos se desata en el mar, donde 428 voluntarios humanitarios, médicos y periodistas del Global Sumud Flotilla han denunciado haber sido detenidos ilegalmente, torturados y abusados sexualmente por fuerzas israelíes a bordo de un barco construido en Estados Unidos. Este incidente ha suscitado llamados para que Washington investigue su propia implicación en las atrocidades.
El Global Sumud Flotilla es una coalición internacional de activistas, médicos y periodistas que intenta romper el asedio de Gaza. Los testimonios fueron publicados recientemente, revelando que los hechos ocurrieron a bordo del buque de desembarco israelí INS Nahshon, construido en Louisiana y financiado por el gobierno estadounidense.
Los participantes relatan que fueron capturados ilegalmente en aguas internacionales y procesados a través de un contenedor de envío oscuro, donde fueron sistemáticamente golpeados y sometidos a abusos sexuales, fracturas óseas, conmociones cerebrales y otros traumas, mientras supuestos funcionarios estadounidenses no intervenían.
El barco de la tortura: un buque estadounidense en el centro del abuso
El INS Nahshon, un barco de desembarco anfibio construido por Bollinger Mississippi Shipbuilding en Louisiana y completamente financiado por contribuyentes estadounidenses, se ha convertido en el eje central de las acusaciones. Activistas del Global Sumud Flotilla habían identificado previamente esta embarcación durante otro intento de flotilla hacia Gaza, cuando varios detenidos emergieron con costillas rotas y otras lesiones. En esta ocasión, el grupo sostiene que el barco fue utilizado como un centro de detención flotante donde el abuso era sistemático y premeditado.
Según el equipo mediático de la flotilla, los humanitarios, médicos y periodistas detenidos eran procesados uno a uno a través del contenedor oscuro. Dentro, grupos de tres a cinco soldados supuestamente brutalizaban a cada persona que entraba mientras quienes esperaban afuera escuchaban gritos. Este patrón sugiere una violencia coordinada más que incidentes aislados, lo que plantea interrogantes sobre la responsabilidad al mando.
Armas fabricadas en EE.UU. utilizadas a corta distancia
Las armas empleadas contra los miembros civiles de la flotilla también llevaban marcas estadounidenses. Se identificaron granadas aturdidoras y proyectiles metálicos como productos de Combined Tactical Systems, con sede en Jamestown, Pennsylvania. Testigos afirman que estas armas fueron disparadas a corta distancia en espacios cerrados contra participantes sentados o intentando dormir, lo cual viola directamente las propias pautas de uso del fabricante.
El Global Sumud Flotilla argumenta que nada de esto fue accidental, señalando el papel del gobierno estadounidense en financiar el barco, suministrar las armas y proporcionar cobertura diplomática a Israel como evidencia de complicidad sistémica.
Evidencia médica documentada
La doctora Jihan Alya Mohd Nordin, una médico malaya presente en la flotilla, documentó 35 participantes con huesos fracturados o dislocados, lesiones graves en la cabeza incluyendo conmociones cerebrales y traumas oculares o auditivos, además de 14 casos de abuso sexual. Ella misma fue empujada, golpeada y estrangulada por sus captores quienes le quitaron violentamente su hiyab. Su documentación médica proporciona evidencia clínica que respalda las acusaciones de tortura y abuso sexual prohibidas bajo cualquier circunstancia por el derecho internacional.
Contexto histórico: un patrón de impunidad
La incursión del mayo de 2010 contra el MV Mavi Marmara, donde fuerzas israelíes mataron a nueve voluntarios incluyendo al adolescente turco-estadounidense Furkan Do?an, estableció un preocupante precedente sin rendición de cuentas significativa. Josh Paul, exfuncionario del Departamento de Estado quien renunció en 2023 debido a las transferencias armamentísticas estadounidenses a Israel, subrayó que el uso del INS Nahshon para secuestros ilegales en aguas internacionales y como base para torturas viola claramente la ley estadounidense.
Los organizadores de la flotilla criticaron la protección diplomática del Departamento de Estado y la negativa de la Embajada estadounidense para ayudar a familias americanas que buscaban información sobre sus seres queridos detenidos. El actual embajador estadounidense en Israel Mike Huckabee ha condenado públicamente los abusos; sin embargo, críticos argumentan que tales condenas son vacías mientras EE.UU. continúe proporcionando miles de millones en ayuda militar y cobertura diplomática.
Crisis humanitaria más amplia
A nivel legal, se han iniciado procedimientos activos en Turquía, Italia y España. Los fiscales italianos han abierto una investigación sobre secuestro y abuso sexual relacionado con la flotilla. Los organizadores hacen un llamado al gobierno estadounidense para investigar el uso por parte de Israel de armas originarias estadounidenses para abusar ciudadanos americanos; suspendiendo las transferencias armamentísticas hasta esa indagación e interrumpiendo apoyo militar incondicional ante lo que describen como un régimen genocida.
Desde octubre de 2023, las fuerzas israelíes han causado más de 250 mil muertes o heridas entre palestinos en Gaza; además han desplazado forzosamente o provocado hambruna intencionada entre cerca de 2 millones más. La Corte Internacional de Justicia está considerando un caso por genocidio presentado por Sudáfrica con respaldo casi universal; mientras tanto la Corte Penal Internacional ha emitido órdenes arresto contra líderes israelíes por presuntos crímenes contra humanidad.
A pesar del sufrimiento vivido por los participantes flotilleros durante su experiencia traumática, enfatizan que su situación es mínima comparada con la difícil realidad enfrentada por miles de hombres, mujeres y niños palestinos encarcelados frecuentemente sin cargos bajo detención administrativa. A medida que avanzan los procedimientos legales en múltiples países surge la pregunta: ¿confrontará finalmente Estados Unidos su papel facilitador ante esta violencia o continuará mirando hacia otro lado?
La noticia en cifras
| Cifra |
Descripción |
| 428 |
Número de voluntarios humanitarios, médicos y periodistas detenidos. |
| 35 |
Número de participantes con fracturas óseas documentadas. |
| 14 |
Número de casos de agresión sexual documentados. |
| 250,000 |
Número de palestinos muertos o heridos desde octubre de 2023. |