Estudio vincula los PFAS con un mayor riesgo de esclerosis múltiple
Riesgo elevado en mujeres
Un reciente estudio ha revelado que las mujeres con niveles más altos de sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas (PFAS), conocidas como “químicos eternos”, enfrentan un riesgo significativamente mayor de desarrollar esclerosis múltiple (EM). Publicada en junio de 2026 en la revista Environmental Research, la investigación realizada por el equipo de la Universidad de Miami Miller School of Medicine analizó muestras de sangre de 439 participantes en EE. UU., comparando a aquellas con EM con controles sanos y personas con otras condiciones neurológicas autoinmunitarias. Los resultados indican que las mujeres con niveles elevados de PFAS tienen hasta un 63% más de probabilidades de padecer EM.
Persistencia y fuentes de los PFAS
Entre los compuestos analizados, el PFHxS mostró la conexión más fuerte. Por cada aumento medido en los niveles sanguíneos de PFHxS, las probabilidades de desarrollar EM aumentaron un 53% en general y un 56% entre las mujeres. Aquellos participantes con las concentraciones más altas de PFHxS tenían más de 3.5 veces más probabilidades de tener EM en comparación con aquellos con los niveles más bajos. Este compuesto tiene una vida media de eliminación en el cuerpo humano que puede alcanzar hasta 35 años, lo que significa que las exposiciones tempranas se acumulan a lo largo del tiempo.
A diferencia del PFOA y el PFOS, que han sido eliminados en gran medida por los fabricantes estadounidenses, el PFHxS sigue utilizándose activamente en textiles resistentes a manchas, empaques alimentarios y espumas contra incendios. Los PFAS son apodados “químicos eternos” debido a su resistencia a descomponerse en el medio ambiente y su capacidad para bioacumularse tanto en humanos como en fauna silvestre.
Diseño del estudio y especificidad
El equipo investigador no solo comparó pacientes con EM con controles sanos, sino también con individuos que padecen NMOSD y MOGAD, dos condiciones neurológicas que presentan síntomas iniciales similares a los de la EM. Las mujeres diagnosticadas con EM mostraron consistentemente niveles más altos de PFHxS y PFOA que todos los grupos comparativos, lo que sugiere que la elevación de los PFAS podría ser un marcador específico para esta enfermedad.
Estos hallazgos complementan dos estudios suecos realizados en 2025, donde se analizaron muestras sanguíneas de más de 1,800 personas y se encontraron resultados similares, especialmente entre mujeres. Un estudio adicional del mismo año vinculó la exposición al PFOS con la EM e identificó vías inflamatorias y celulares a través de las cuales estos químicos pueden dañar el tejido neurológico a lo largo del tiempo.
Reduciendo la exposición a los PFAS
Cambiar el utensilio antiadherente por opciones como acero inoxidable o cerámica podría eliminar una fuente importante de liberación de PFAS durante la cocción. Además, evitar empaques alimentarios resistentes a grasas —como envoltorios para comida rápida o bolsas para palomitas— puede reducir considerablemente la exposición dietética. Optar por alimentos integrales almacenados en vidrio libre de plomo también puede disminuir drásticamente la ingesta diaria proveniente del empaque.
Filtrar el agua se considera uno de los pasos más impactantes; sin embargo, muchos filtros estándar son insuficientes. Un sistema certificado de ósmosis inversa elimina eficazmente compuestos como el PFHxS. Asimismo, apoyar las vías detoxificadoras del hígado mediante vegetales crucíferos orgánicos y mantener una flora intestinal saludable puede ayudar al organismo a eliminar estos químicos persistentes.
Implicaciones para la salud pública
Aproximadamente 2.8 millones de personas sufren esclerosis múltiple en todo el mundo, siendo las mujeres responsables de aproximadamente dos tercios de los diagnósticos. Los autores del estudio subrayan que los niveles elevados de PFAS probablemente reflejan décadas anteriores de exposición, planteando interrogantes sobre las contribuciones ambientales al desarrollo de esta enfermedad. La medicina occidental tiende a centrarse en frenar la progresión tras su aparición, prestando relativamente poca atención clínica a la prevención mediante la reducción de exposiciones ambientales.
En 2023, el fabricante 3M acordó pagar $10.3 mil millones para limpiar suministros hídricos contaminados por PFAS en al menos 300 comunidades. Esta investigación resalta la necesidad urgente de estrategias más amplias en salud pública que aborden el papel crucial que juegan los químicos ambientales persistentes en enfermedades autoinmunitarias como la esclerosis múltiple.
La noticia en cifras
| Cifra |
Descripción |
| 63% |
Aumento en las probabilidades de tener esclerosis múltiple en mujeres con niveles más altos de PFAS. |
| 53% |
Aumento en las probabilidades de EM por cada incremento medido en los niveles de PFHxS. |
| 56% |
Aumento en las probabilidades de EM entre mujeres específicamente al aumentar los niveles de PFHxS. |
| 3.5 veces |
Probabilidad mayor de tener EM para participantes con las concentraciones más altas de PFHxS comparadas con las más bajas. |