Esos valientes defensores de la clase trabajadora que, casualmente, solo rugen cuando el inquilino de La Moncloa no es sanchista. Desde que Pedro Sánchez aterrizó en 2018, CCOO y UGT han vivido una época dorada que ni en los mejores sueños de sus liberados sindicales. De los discretos 8,8 millones de euros anuales que recibían con Rajoy, han pasado a devorar 32 millones solo en 2025. Cuadruplicar la subvención. Cuádruple. Y eso sin contar las migajas autonómicas y locales: entre 2020 y 2024, más de 380 millones de euros en total para las dos grandes centrales.