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Estudio revela que métodos de cocción y procesamiento son los principales factores de riesgo de cáncer en el consumo de carne
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Estudio revela que métodos de cocción y procesamiento son los principales factores de riesgo de cáncer en el consumo de carne

viernes 03 de abril de 2026, 22:57h

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Un nuevo estudio destaca que los métodos de cocción y el procesamiento son factores de riesgo primarios de cáncer asociados al consumo de carne, más allá del propio alimento. La Dra. Leigh Erin Connealy, especialista en cáncer, enfatiza que el peligro radica en la preparación, como el uso de conservantes químicos y la cocción a altas temperaturas, que generan compuestos cancerígenos. La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer ha clasificado la carne procesada como carcinógena, vinculando su riesgo a aditivos como nitratos y nitritos. Además, cocinar carne a altas temperaturas puede producir aminas heterocíclicas y hidrocarburos aromáticos policíclicos, relacionados con cambios en el ADN. Modificaciones en las técnicas de cocción y el consumo de alimentos ricos en antioxidantes pueden mitigar estos riesgos. En conclusión, se sugiere optar por carnes frescas o congeladas sin aditivos y adoptar un enfoque dietético equilibrado para reducir los riesgos asociados al consumo de carne.

Introducción: La dieta contradictoria de un doctor del cáncer resalta la complejidad en la investigación sobre la carne

La doctora Leigh Erin Connealy, especialista en oncología, es conocida por consumir carne de res y compartir imágenes de sus comidas en redes sociales con el comentario: «Lo que come un doctor del cáncer para cenar». Esta práctica puede parecer contradictoria ante las advertencias de salud pública sobre los riesgos del consumo de carne y su relación con el cáncer.

Connealy explicó a The Epoch Times que el peligro no radica en la carne en sí, sino en los métodos de preparación y conservación. «El peligro… no está en la carne misma. Está en el char, los conservantes químicos y los atajos tomados entre la granja y tu tenedor», afirmó. Esta distinción entre el alimento y los aditivos industriales o los subproductos de la cocción a alta temperatura es central para un creciente cuerpo de investigación.

La Agencia Internacional Clasifica la Carne Procesada como Carcinógena, Cita Aditivos Químicos

En 2015, la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC), parte de la Organización Mundial de la Salud, clasificó la carne procesada como un carcinógeno del Grupo 1, lo que indica que hay suficiente evidencia de que causa cáncer en humanos. La IARC especificó que esta clasificación se refería a «sustancias cancerígenas», vinculando el riesgo a químicos como nitratos y nitritos utilizados en su conservación.

La carne procesada incluye productos como jamón, tocino, salchichas y algunos embutidos, preservados mediante ahumado, curado, fermentación o salazón. En el mismo informe, se clasificó a la carne roja como «probablemente carcinogénica para los humanos» (Grupo 2A), citando «evidencia limitada» que sugiere que su consumo puede causar cáncer.

Cocción a Alta Temperatura Genera Aminas Heterocíclicas y Hidrocarburos Aromáticos Policíclicos

Investigaciones indican que asar, freír o cocinar carne a altas temperaturas puede formar compuestos químicos asociados al cáncer. El Instituto Nacional del Cáncer señala que cocinar carnes musculares a altas temperaturas genera aminas heterocíclicas (HCAs) y hidrocarburos aromáticos policíclicos (PAHs). Experimentos de laboratorio han demostrado que estos compuestos pueden provocar cambios en el ADN que podrían llevar al cáncer.

La formación de estos compuestos está correlacionada directamente con la temperatura y el tiempo de cocción, no solo con el consumo de carne. Un estudio publicado en Nutrients encontró que comer carne cocinada a alta temperatura –especialmente ahumada, frita o asada– aumenta el riesgo de cáncer oral.

Técnicas de Marinado y Cocción Pueden Mitigar la Formación de Compuestos

Los estudios sugieren que los métodos de preparación pueden reducir significativamente la formación de compuestos nocivos. Marinar la carne antes de cocinarla puede crear una barrera que disminuye la formación de HCAs. Investigaciones publicadas en Food Chemistry encontraron que la presencia de cebolla y ajo durante la fritura redujo los niveles de ciertos PAHs en carne de cerdo y salsas.

Métodos culinarios que utilizan calor indirecto o más bajo generan niveles significativamente menores de HCAs y PAHs. Cocinar al horno, hervir, guisar o usar una olla lenta son alternativas más seguras comparadas con asar o freír a altas temperaturas.

Contexto Dietético: Antioxidantes Provenientes de Alimentos Vegetales Pueden Contrarrestar Riesgos Potenciales

Investigadores nutricionales señalan que el contexto dietético general influye en los impactos sobre la salud. Consumir vegetales ricos en antioxidantes junto con carne podría ayudar a neutralizar compuestos dañinos. Estudios publicados muestran una relación clara entre el aumento del consumo de carotenoides dietéticos y una reducción del riesgo de desarrollar cáncer pulmonar.

Esta perspectiva desplaza el enfoque desde alimentos individuales hacia patrones dietéticos generales. Una revisión reciente sobre investigación nutricional reportó que el consumo diario de frijoles y otras legumbres está asociado con mejoras significativas en indicadores clave de salud.

Conclusión: La Evaluación del Riesgo Se Centra Más en Procesamiento y Preparación Que En Ingredientes Mismos

Evidencias científicas disponibles indican que los principales factores de riesgo cancerígeno asociados al consumo de carne son extrínsecos, relacionados con su procesamiento industrial y métodos culinarios a alta temperatura. La clasificación como carcinógeno para la carne procesada está vinculada a aditivos químicos como nitritos y nitratos.

A través del método culinario elegido, evitando quemaduras y manteniendo un equilibrio dietético adecuado, es posible mitigar estos riesgos. Los expertos recomiendan optar por carnes frescas o congeladas sin aditivos en lugar de variedades procesadas. Este debate subraya un principio más amplio dentro de la ciencia nutricional: cómo se produce y prepara un alimento puede ser tan significativo como el alimento mismo.

La noticia en cifras

Cifra Descripción
1 Clasificación de la carne procesada como carcinógeno del Grupo 1 por la IARC en 2015.
2 Clasificación de la carne roja como "probablemente carcinogénica para los humanos" (Grupo 2A) por la IARC.
18% Aumento del riesgo de cáncer colorrectal por cada porción diaria de 50 gramos de carne procesada.
12 a 18 onzas Recomendación semanal máxima de consumo de carne roja según guías nutricionales oncológicas.
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