La frontera con Ucrania se encuentra a 250 kilómetros, pero en ocasiones la línea del frente parece mucho más cercana. En la región de Lipetsk, al igual que en otras áreas de Rusia, los drones ucranianos han comenzado a hacer sentir su presencia. En torno a Yelets, las autoridades locales han tomado medidas instalando refugios de emergencia; he podido observar uno en una parada de autobús y otro en un parque.
Efectos visibles del conflicto
La situación en esta parte de Rusia refleja el impacto directo que el conflicto ha tenido en la vida cotidiana de sus habitantes. La instalación de estos refugios es un claro indicativo de la preocupación por posibles ataques aéreos, lo que ha llevado a las autoridades a actuar con rapidez para garantizar la seguridad de los ciudadanos.
A medida que avanza la guerra, los ecos del conflicto se sienten no solo en el campo de batalla, sino también en las comunidades rusas cercanas al frente. La sensación de vulnerabilidad se ha convertido en parte integral de la vida diaria para muchos residentes.