Los sondeos a pie de urna apuntan a que el giro electoral contra los republicanos se debió, en parte, al descontento de los votantes con las acciones del Gobierno de Donald Trump. Esto podría complicar las aspiraciones de sus posibles sucesores dentro del actual liderazgo, entre ellos el vicepresidente JD Vance y el secretario de Estado Marco Rubio.
Karen Beckwith, profesora de Ciencias Políticas en la Universidad Case Western Reserve de Ohio, considera que Vance fue uno de los más perjudicados por la campaña. El vicepresidente ha intentado distanciarse tanto de la derrota como de la intervención en Irán, que resultó políticamente desastrosa para su partido; en X atribuyó la derrota a la guerra.
Rubio ha negado las informaciones según las cuales estaría sopesando dejar su cargo antes de presentarse a las presidenciales de 2028.
Posibles aspirantes republicanos
Otros posibles candidatos republicanos podrían beneficiarse de no formar parte del Gobierno. Algunos ya han planteado qué falló y cuáles deberían ser los siguientes pasos.
El senador Ted Cruz, que no concurría en estas elecciones, sostuvo en una extensa publicación en X que demasiados políticos republicanos parecían desentenderse de los problemas económicos de los votantes. También expresó su esperanza y compromiso de que lleguen tiempos mejores.
El gobernador de Florida, Ron DeSantis, que abandonó su candidatura presidencial de 2024 tras ser ampliamente derrotado por Trump en las primeras etapas de la contienda, también criticó el resultado. Señaló las victorias republicanas en Florida como muestra de lo que se puede lograr.