Alberto Núñez Feijóo participó en un acto con los cabezas de lista del PP al Congreso para las elecciones del 29N, acompañado por más de 1.300 personas. Allí prometió un Gobierno que garantice el derecho a vivir tranquilos y afirmó que plantará cara a los violentos si intentan quemar las calles y velará por la seguridad de todos. También sostuvo que el PP es la fuerza de la alternancia y garante de la paz civil, y que será implacable con quienes, según dijo, pretenden destruir la convivencia para impedir la alternancia democrática.
Feijóo señaló que España es un país pacífico y que la ciudadanía tiene derecho a vivir tranquila. Aseguró que no se callará ni huirá si la convivencia está amenazada. Condenó rotundamente los disturbios en Barcelona, donde, según indicó, hubo comercios atacados y las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado tuvieron que proteger a los ciudadanos. Expresó su solidaridad con los vecinos afectados, los Mossos, la Guardia Civil, la Policía y quienes trabajaron para impedir que los violentos campasen a sus anchas.
Seguridad y convivencia
El líder del PP acusó a los discípulos del muro de sembrar odio y de resistirse con violencia a abandonar el poder; afirmó que, al haber perdido la calle, quieren incendiarla. También advirtió de que Sánchez está jugando con el fuego del malestar social que, a su juicio, ha provocado, con la violencia que no está frenando y con la que quiere que crezca.
Feijóo sostuvo que los españoles deben unirse para votar en paz y libertad. Trasladó su apoyo a Xavier García Albiol, al PP de Barcelona y al PP de Cataluña, y afirmó que estas elecciones también consisten en plantar cara a los violentos. Añadió que en los últimos días ha visto a demasiados cargos de la izquierda radical y también al PSOE justificar la creciente tensión en las calles. Vinculó esa situación con lo que calificó de irresponsabilidad y dijo que se empieza blanqueando a Bildu y se acaba así.
También cuestionó que se defienda la paz en el mundo y no se garantice en España, y pidió poner fin a las lecciones, las amenazas y la violencia. Afirmó que España no es así y que el 29N se derribará el muro porque, según dijo, los españoles no se odian y quieren volver a vivir en paz.
El proyecto del PP
Feijóo llamó arquitectos de la reconstrucción a los cabezas de lista del PP al Congreso para el 29N y les pidió aportar respeto, decencia y vocación de servicio, cualidades que atribuyó al Gobierno todavía en funciones como carentes. Les dijo que representan a los españoles y, especialmente, a quienes considera abandonados por el Ejecutivo. Añadió que quien gobierna debe servir y no servirse, y que el presidente del Gobierno no es dueño de España, sino que debe ser el primero de sus servidores; aseguró que él y los presentes actuarían así.
El presidente del PP planteó dejar atrás lo que describió como delincuencia, inmoralidad y todo vale. Contrapuso el epílogo que, en su opinión, presenta Sánchez con el prólogo de reconstrucción nacional que atribuyó a su partido. Sostuvo que el Ejecutivo de Sánchez lo ha empeorado todo y lo describió como un Gobierno marcado por el descontrol migratorio, el aumento de la inseguridad en las calles, la huelga de médicos, la invasión de Ceuta, el accidente de Adamuz, el apagón, las pulseras antimaltrato que no funcionan y los violadores en la calle.
Feijóo afirmó que el Gobierno ha creado más problemas al país y que busca protagonismo, focos, farándula y bailes sin asumir responsabilidades. Añadió que, como resultado, los españoles pagan más que nunca y solo reciben desprecio. Aseguró que el PP pondrá los problemas de la gente sobre la mesa y buscará soluciones, y sostuvo que su partido los conoce porque puede pisar la calle.
Medidas y compromiso
El dirigente popular reprochó a Sánchez ocho años de bandazos y dijo que el Ejecutivo había desplegado todo su arsenal durante los primeros días porque, a su juicio, está acabado. Enumeró la vivienda, las pensiones, los besos, los zurdos y las pizzas entre los asuntos que, según señaló, se han puesto sobre la mesa, y afirmó que el siguiente bandazo se zanjará de la misma manera.
Feijóo sostuvo que con el PP hay alternativa y detalló medidas sobre vivienda, impuestos, pensiones y regeneración: construir un millón de viviendas, bajar los impuestos a todos los trabajadores, subir las pensiones conforme al IPC y blindarlas para los jóvenes, además de realizar una auditoría general de las cuentas. Aseguró que el Estado será más limpio y ligero, que las instituciones volverán a ser de todos y que el presidente dirá siempre la verdad. Añadió que el PP no dejará de ofrecer soluciones a los problemas del país.
Feijóo afirmó que España necesita recuperar la confianza y recordó que ha firmado un contrato con el país para que la palabra de un presidente vuelva a tener valor, levantar lo que, según dijo, han derruido y construir algo mejor. Sostuvo que el cambio es necesario y será de todos y para todos los españoles, y llamó a dejar atrás el ego y la vanidad para centrarse en lo común y en España. Por último, envió su apoyo a las mujeres de Ceuta que ese día se manifestaban en Madrid para reclamar calles seguras y que les devuelvan su ciudad; afirmó que su compromiso con ellas sigue vigente y que su corazón está siempre con Ceuta.