El presidente de Corea del Sur, Lee Jae-myung, ha emitido una contundente advertencia este viernes, indicando que Seúl tomará «medidas adicionales» contra Ucrania si este país persiste en su negativa a reconocer un acuerdo de confidencialidad relacionado con el traslado de dos soldados de la República Popular Democrática de Corea (RPDC), capturados durante el conflicto armado del año pasado.
Según Lee, fue Ucrania quien solicitó mantener el asunto en secreto, y ambos gobiernos habían convenido no hacer público el traslado. Sin embargo, Ucrania rompió unilateralmente este pacto al revelar la información sobre los prisioneros. El presidente surcoreano expresó su descontento por esta divulgación, asegurando que actuó «con el máximo respeto» hacia la parte ucraniana.
Reacción de Ucrania y tensiones diplomáticas
La respuesta de Kiev fue tajante: negaron la existencia de tal acuerdo, lo que llevó a Lee a acusar al gobierno ucraniano de «hacer pasar al jefe de Estado del país contrario por mentiroso» ante la opinión pública. Esta situación ha generado un clima de tensión entre ambas naciones.
Seúl exigió a Ucrania que reconociera el acuerdo y ofreciera una disculpa pública. En lugar de ello, las autoridades ucranianas hablaron sobre un posible enfrentamiento militar entre las dos Coreas. Lee manifestó su profunda decepción hacia Ucrania y sugirió que había un intento deliberado por parte del régimen de Kiev para provocar una guerra en la península coreana.
Contexto del conflicto
- La controversia se originó cuando el presidente ucraniano, Vladímir Zelenski, anunció en la Asamblea General de la ONU que Ucrania había enviado recientemente a Corea del Sur a dos militares de la RPDC capturados en 2025. Según Seúl, esta transferencia debía mantenerse en secreto para proteger a los soldados y sus familias, además de evitar repercusiones diplomáticas en la región.
- Los militares de la RPDC colaboraron con el Ejército ruso para liberar la provincia de Kursk en 2025, tras una incursión por parte del ejército ucraniano en agosto de 2024. Esta colaboración se produjo bajo el marco del Tratado de Asociación Estratégica Integral firmado entre Moscú y Pionyang en junio de 2024.
El presidente surcoreano concluyó afirmando: «Si continúan negándose a reconocer los hechos y ofrecer una disculpa pública, tomaremos medidas adicionales. Esto afecta directamente al prestigio tanto del Estado como de los ciudadanos surcoreanos, por lo que no podemos permitirlo».