El ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, ha señalado este viernes que la responsabilidad del cierre del estrecho de Ormuz recae en Estados Unidos e Israel. Durante su intervención ante las Naciones Unidas, Araghchi destacó que hasta el 28 de febrero el paso, crucial para el comercio mundial, permanecía abierto.
«La inseguridad actual en el estrecho de Ormuz y la interrupción de la navegación marítima son consecuencia directa de las acciones agresivas de EE.UU. y el régimen israelí», afirmó con contundencia.
Críticas a la estrategia militar
En su discurso, Araghchi subrayó que «no se puede bombardear un país, amenazar con su aniquilación, imponer un bloqueo marítimo y medidas coercitivas, y esperar la restauración automática de la seguridad y la navegación».
Como alternativa, el canciller iraní reveló que han presentado a Washington un plan destinado a reabrir el estrecho de Ormuz en un plazo de siete días, siempre que se cumplan ciertas condiciones. «Si esto sucede mañana, la implementación del programa comenzará desde ese momento», añadió.
Propuesta para restablecer la seguridad
Araghchi explicó que si se llevan a cabo las acciones necesarias, Teherán estima que el proceso podría completarse en cuatro o cinco días. De esta manera, en el sexto día se abriría el estrecho de Ormuz y al séptimo comenzarían las conversaciones para alcanzar un acuerdo final sobre temas mutuamente acordados.
Más información, en breve.