Durante su extensa intervención en la convención republicana celebrada en Dallas, Texas, Donald Trump abordó uno de los temas más candentes: el impacto en el nivel de vida de los estadounidenses. Su promesa de aumentar el poder adquisitivo de los ciudadanos generó un estruendoso aplauso entre los asistentes.
«Si los republicanos logran ganar la Cámara de Representantes y el Senado de Estados Unidos, ambos, yo emitiré un dividendo para cada ciudadano adulto en Estados Unidos por un monto de $5,000», declaró Trump ante la multitud.
El expresidente añadió: «No queremos que vayas a Canadá a gastar el dinero. No queremos que vayas a China o Alemania. Tienes que gastar ese dinero en Estados Unidos». Sin embargo, no quedó claro cómo se supervisaría este gasto.
Promesas económicas y antecedentes
No es la primera vez que Trump hace promesas similares; anteriormente había propuesto cheques de $2,000 financiados con ingresos por aranceles. A lo largo de la historia política estadounidense, otros líderes también han ofrecido recompensas económicas a cambio de apoyo electoral.
Por ejemplo, durante la pandemia de Covid-19, los demócratas en Georgia prometieron pagos de alivio por $2,000 si lograban controlar el Senado. En su discurso en Dallas, Trump no mencionó si solicitaría la aprobación del Congreso para estos pagos, que llamó «Dividendo Trump».
Aparte del costo potencial para las arcas del país, esta oferta podría plantear cuestiones legales. Las leyes federales prohíben los pagos destinados a influir en el voto.
Cuestiones legales y protección constitucional
No obstante, algunos expertos sugieren que la promesa de Trump podría interpretarse como un compromiso para reducir impuestos, lo cual es legal. Un especialista en leyes electorales consultado por el New York Times indicó que la promesa estaría protegida bajo la libertad de expresión garantizada por la Primera Enmienda de la Constitución estadounidense.