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Revelan que el Reino Unido desperdició casi £10 mil millones en suministros médicos durante la pandemia
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Revelan que el Reino Unido desperdició casi £10 mil millones en suministros médicos durante la pandemia

viernes 17 de julio de 2026, 14:11h

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El informe de la investigación sobre el COVID-19 en el Reino Unido revela que casi £10 mil millones de dinero público fueron desperdiciados en equipos de protección personal (EPP) durante la pandemia. Publicado el 14 de julio de 2026, el informe destaca que de los aproximadamente £14.9 mil millones gastados en EPP, casi dos tercios fueron malgastados en suministros no utilizados, entregados tarde o adquiridos a precios inflacionarios. La investigación subraya la falta de preparación del país y la dependencia excesiva de China para suministros médicos clave, lo que dejó a los trabajadores de salud sin el equipo necesario. Además, critica un sistema de "VIP lane" que favoreció a proveedores con conexiones políticas, contribuyendo a una falta de transparencia y confianza pública.

Una reciente investigación revela que el Reino Unido desperdició casi 10 mil millones de libras de dinero público en equipos de protección personal (EPP) durante la pandemia de Covid-19. Este hallazgo proviene del quinto informe de la Covid-19 Inquiry, publicado el 14 de julio de 2026 y presidido por la exjueza Baroness Heather Hallett. Según el informe, de los aproximadamente 14.9 mil millones de libras gastados por el Reino Unido y las administraciones descentralizadas en EPP, cerca de dos tercios —casi 10 mil millones— se malgastaron en suministros que nunca se utilizaron, que llegaron demasiado tarde o que fueron adquiridos a precios inflacionados. El gasto combinado del Reino Unido y los gobiernos descentralizados en EPP, ventiladores y equipos de prueba superó los 42 mil millones entre enero de 2020 y junio de 2022.

El informe subraya que Gran Bretaña “simplemente no estaba lista para competir” en la carrera global por suministros médicos vitales, según Hallett. Las autoridades responsables estaban “sorprendidas, con planes inadecuados y no probados” para la adquisición y distribución de emergencia, lo que resultó en un despilfarro significativo del dinero de los contribuyentes.

Falta de preparación y planificación inadecuada

El país entró a la pandemia con su stock de EPP “en un estado precario”, incluyendo grandes cantidades de equipo caducado, según el informe. Los planes de adquisición y distribución de emergencia nunca se habían probado adecuadamente, dejando a Gran Bretaña vulnerable cuando otros países comenzaron a competir por existencias limitadas. Además, se encontró que el Reino Unido dependía excesivamente de China para suministros médicos clave, una dependencia que se volvió crítica cuando la demanda global aumentó.

Años de falta de inversión en la administración pública contribuyeron a estos fracasos. El análisis presentado en “Mission Economy” por Mariana Mazzucato indica que los costos reportados en administración pública en el Reino Unido aumentaron un 40% en términos reales entre 1985 y 2015, mientras que el servicio civil se redujo en un tercio y el gasto público se duplicó. Las operaciones externalizadas vieron sus costos aumentar más rápidamente. Estas tendencias a largo plazo dejaron al gobierno sin capacidad para gestionar una operación masiva de adquisición durante emergencias.

Detalles sobre el gasto desperdiciado y fallos en la adquisición

Médicos, enfermeras y trabajadores del cuidado quedaron sin equipo protector adecuado; algunos tuvieron que improvisar utilizando bolsas de basura y gorros de ducha. Un funcionario del Departamento de Comercio Internacional describió la búsqueda de ventiladores como un “Lejano Oeste”, donde especuladores e intermediarios incrementaban los precios mientras los gobiernos competían por suministros escasos. El informe destacó que los planes de adquisición urgente del Reino Unido nunca habían sido probados antes de la pandemia, lo que contribuyó a una caótica carrera que resultó en grandes cantidades de bienes inutilizables o caducados.

La magnitud del desperdicio fue asombrosa: casi 10 mil millones fueron perdidos del total gastado en EPP. Esta ineficiencia también se observó en otras áreas; por ejemplo, el Reino Unido acumuló 650 millones de dosis de vacunas contra Covid-19 durante la pandemia, pero solo se utilizaron 142 millones. El resto expiró entre seis y doce meses después de su fabricación, representando otra gran pérdida para las arcas públicas.

Corrupción y críticas a la priorización

La investigación criticó severamente la “VIP lane”, un sistema que aceleraba las ofertas provenientes de proveedores referidos por ministros, miembros del Parlamento, pares y altos funcionarios. Hallett calificó esta vía como un “intento erróneo” que incorporaba injusticias y socavaba la confianza pública. La falta de transparencia permitió que proveedores con conexiones políticas evadieran procedimientos normales, muchas veces a precios inflacionados, mientras los trabajadores sanitarios carecían del equipo esencial.

Dicho enfoque “incorporó injusticias y socavó la confianza pública” en la respuesta gubernamental ante la pandemia.

Contexto más amplio y hallazgos previos

Anteriores informes revelaron que las autoridades británicas actuaron “demasiado poco, demasiado tarde” y que las demoras en implementar restricciones contribuyeron a miles adicionales muertes. La investigación describió al gabinete del entonces primer ministro Boris Johnson como poseedor de una “cultura tóxica y caótica”, donde decisiones clave eran dominadas o descarriladas por su círculo cercano.

Módulos adicionales han puesto énfasis en fallos sistémicos más allá del EPP. Un informe separado concluyó que las políticas obligatorias sobre vacunas fueron impulsadas por consideraciones políticas más que por asesoramiento clínico, erosionando significativamente la confianza pública. La cultura del miedo y el secreto alrededor del proceso decisional durante la pandemia ha sido documentada en análisis como “A State of Fear”, destacando cómo el mensaje gubernamental buscaba controlar el comportamiento público mediante la ansiedad. En conjunto, estos hallazgos dibujan un panorama sombrío: un estado despreparado, opaco y derrochador, con enormes costos tanto para las arcas públicas como para vidas humanas.

Referencias

  1. RT. «Billions of U.K. taxpayers’ money wasted during Covid – inquiry.» July 14, 2026.
  2. BBC News. «PPE failures left NHS staff poorly protected and wasted £10bn, Covid inquiry finds.» July 14, 2026.
  3. Mercola.com. «The Vaccine Stockpile Is Headed to the Dump.» June 16, 2022.
  4. NaturalNews.com. «U.K. COVID Inquiry Finds Mandatory Vaccine Policies Were Politically Driven.» April 17, 2026.
  5. Mariana Mazzucato. «Mission Economy.»
  6. Laura Dodsworth. «A State of Fear: How the U.K. government weaponised fear during the Covid-19 pandemic.»

La noticia en cifras

Descripción Cifra
Total gastado en PPE £14.9 mil millones
Total desperdiciado en PPE £10 mil millones
Dosis de vacunas stockeadas 650 millones
Dosis de vacunas utilizadas 142 millones
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