En una reciente entrevista en ‘La Mirada Crítica’ de Telecinco, el portavoz y vicesecretario de Cultura y Deporte del Partido Popular, Sémper, ha expresado su opinión sobre la situación política actual en España. Durante la conversación, advirtió que “ya no hay conejos en la chistera para el Gobierno”, refiriéndose a la falta de soluciones efectivas por parte del Ejecutivo.
“El relato, por muchas misas a las que vaya el presidente del Gobierno, no va a cambiar la percepción de los españoles”, subrayó Sémper, quien también criticó a los socios de investidura de Pedro Sánchez, como PNV y Junts. Según él, estos partidos han aceptado ser “la muleta y el complemento necesario” para el presidente, incluso “han aceptado la corrupción con tal de seguir teniendo algo de la estufa del poder”.
Crisis política y legislativa
El portavoz del PP calificó como “inaceptable” la incapacidad del Gobierno para gobernar y la falta de Presupuestos Generales del Estado. Afirmó que “la política española está sometida a un sobresalto continuo de corrupción”, lo que ha llevado al Congreso de los Diputados a convertirse en un “show lamentable”. En su opinión, esta situación refleja una legislatura estancada: “No se remiten leyes, no se debate sobre leyes, no se hace nada edificante ni útil para los ciudadanos; estamos en stand-by”.
Sémper también hizo hincapié en que “algo está pasando en la sociedad española” y que el “hartazgo y el cansancio ante este escándalo permanente” se manifestará cuando los ciudadanos tengan la oportunidad de expresarse.
Éxito de la visita papal
En contraste con sus críticas hacia el Gobierno, Sémper celebró el éxito de la reciente visita del Papa León XIV a España. Describió el evento como “un día precioso, espectacular”, destacando la inauguración de la Torre de Jesucristo en la Sagrada Familia en Barcelona. Este acontecimiento, según él, es un “ejemplo extraordinario de lo que podemos llegar a hacer en España”.
Asimismo, alabó el discurso del Papa durante su intervención en el Congreso: “Acostumbrados aquí a que los discursos sean muy líquidos, apareció un hombre que nos habló de cosas muy sólidas”, considerándolo “muy edificante”, independientemente de las creencias personales.