El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, afirmó este lunes que su país intensificará sus ataques contra Irán, aunque se abstuvo de detallar las acciones específicas que llevará a cabo el Ejército estadounidense. Según Rubio, la nación persa está sufriendo “daños tremendos”, pero advirtió que “los golpes más duros aún están por venir”.
En una declaración ante los medios, el alto funcionario subrayó que la próxima fase de las operaciones militares será más severa para Irán que lo que se ha visto hasta ahora. “No voy a revelar los detalles de nuestros esfuerzos tácticos”, enfatizó.
Justificación de la agresión
Rubio justificó la agresión unilateral al afirmar que existía una “amenaza absolutamente inminente” para Estados Unidos. Aseguró que esperar a un contraataque habría resultado en “más bajas y más pérdida de vidas”. “Sabíamos que si Irán era atacado —y creíamos que lo sería— nos perseguirían inmediatamente”, argumentó.
El secretario de Estado explicó que la Casa Blanca tomó decisiones basadas en informes del Departamento de Guerra, los cuales indicaban que EE.UU. podría sufrir más bajas si no actuaba preventivamente. “Trabajamos proactivamente a la defensiva para evitar mayores daños”, añadió.
Dudas sobre la inteligencia militar
No obstante, esta narrativa se ve cuestionada por un informe de Reuters, el cual reveló que altos funcionarios del Gobierno estadounidense admitieron en una reunión privada con miembros del Congreso que no contaban con información de inteligencia que sugiriera un ataque inminente por parte de Irán.
Respecto al objetivo de las operaciones militares en Irán, Rubio reiteró la intención de desechar las “capacidades de misiles balísticos” y mitigar la amenaza que representa la Armada iraní para el transporte marítimo mundial.
- Israel y Estados Unidos lanzaron un ataque conjunto contra Irán con el propósito de eliminar amenazas del Gobierno persa.
- Dichos ataques resultaron en la muerte del líder supremo, el ayatolá Alí Jameneí, así como otros cuatro altos cargos militares iraníes.
- A raíz de esto, Irán respondió lanzando misiles balísticos hacia Israel y bases estadounidenses en Oriente Medio.
- Donald Trump declaró este lunes que la operación contra Irán estaba planeada para durar entre cuatro y cinco semanas, aunque advirtió sobre la capacidad estadounidense para prolongarla indefinidamente. Además, indicó que EE.UU. estaba "casi bajo la amenaza" de Irán.