En Israel compiten también dos bloques de partidos árabes. Alrededor de una quinta parte de la población del país es árabe, y muchos de sus integrantes se describen como ciudadanos palestinos de Israel. En teoría, estos bloques podrían ser decisivos, aunque todos los principales partidos judíos salvo uno han descartado colaborar con ellos.
La campaña ha estado marcada por la seguridad. El bloque opositor ha responsabilizado a Netanyahu del fallo de seguridad sin precedentes que precedió a los ataques de Hamás del 7 de octubre, en los que murieron cerca de 1.200 personas y 251 fueron llevadas como rehenes a Gaza.
Seguridad y democracia, ejes de la campaña
La oposición ha reclamado una comisión de investigación independiente sobre los ataques. Netanyahu se ha resistido durante mucho tiempo a esa propuesta y sostiene que la comisión tendría prejuicios en su contra.
Sus adversarios también señalan lo que consideran amenazas a la democracia bajo el mandato de Netanyahu. El primer ministro afronta un juicio por cargos de corrupción, que niega, y mantiene sus controvertidos planes de reforma del sistema judicial, que antes de los ataques del 7 de octubre provocaron protestas multitudinarias.
Frente a las críticas, Netanyahu se ha presentado de nuevo como un líder centrado en la seguridad y ha señalado lo que considera victorias estratégicas en las guerras de Israel en Oriente Medio, además de su estrecha relación con el presidente estadounidense, Donald Trump.
Las informaciones sobre Irán y la conscripción
El domingo, el Canal 12 de Israel informó de que Netanyahu había presionado para que se emprendiera una acción militar de última hora que podía desencadenar un enfrentamiento con Irán antes de las elecciones, pero que el jefe del Estado Mayor, Eyal Zamir, se había opuesto. Al día siguiente, CNN informó de que Netanyahu también había intentado convencer a Trump de lanzar nuevos ataques contra Irán, pero que el presidente estadounidense no había dado luz verde. Netanyahu negó ambas informaciones.
En los últimos días de campaña, Netanyahu también fue noticia por publicar una imagen generada con inteligencia artificial de una bomba nuclear impactando en Tel Aviv y advertir que solo él podía proteger a Israel si Irán adquiría armas nucleares. Eisenkot lo calificó de histérico.
Otro asunto central ha sido el servicio militar obligatorio. El Gobierno de Netanyahu no ha hecho cumplir un fallo del Tribunal Supremo que establece que los hombres judíos ultraortodoxos dedicados a tiempo completo al estudio religioso deben incorporarse al Ejército. La medida es muy divisiva, ya que miles de otras personas han sido reclutadas para combatir en guerras recientes.