Rusia denunció un ataque ucraniano contra una refinería en Riazán y afirmó que interceptó cuatro misiles de crucero Flamingo y 69 drones. Según el relato, los restos de drones provocaron un incendio en el que no hubo víctimas.
El ataque tuvo lugar pese a las advertencias de Donald Trump, quien acusó al presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, de ignorar su exigencia de no atacar refinerías rusas y sugirió que Ucrania necesita un nuevo líder.
Reacciones de Trump y Moscú
Trump sostiene que estos ataques perjudican a agricultores y ganaderos estadounidenses porque afectan al suministro mundial de diésel, del que Rusia es un gran proveedor.
El vice primer ministro ruso, Alexánder Novak, denunció nuevos ataques ucranianos contra infraestructura energética en Sarátov y Riazán y afirmó que Kiev no muestra disposición a una tregua energética.