Un trabajador nepalí ha declarado que un mayor número de personas podría haber sido salvado si se hubieran dispuesto los recursos adecuados durante un reciente desastre natural. Esta afirmación se ve respaldada por un nuevo informe que indica la existencia de señales de inestabilidad creciente alrededor del glaciar en los días previos al evento, sugiriendo que sistemas de alerta temprana más eficaces podrían haber prevenido la pérdida de vidas.
Imágenes satelitales han revelado que la superficie del glaciar estaba experimentando un movimiento acelerado, el agua de deshielo adquirió un color marrón y se estaba formando una grieta en las rocas circundantes, según expertos de la Alianza Académica de Montañas de Asia, el Centro Stimson y el Instituto Chino de Peligros y Medio Ambiente Montañoso. Estos indicadores son considerados como posibles señales de que la montaña se estaba volviendo inestable.
Desafíos en la respuesta al desastre
Los científicos han señalado que la avalancha se desplazó con tal rapidez que las advertencias convencionales no pudieron ayudar a quienes se encontraban más cerca del peligro. Sin embargo, en áreas más alejadas donde la inundación tardó diez minutos o más en llegar, afirman que un sistema de alerta integral podría haber salvado a un número significativo de personas.
En este momento, equipos especializados provenientes de China, India y Nepal continúan utilizando excavadoras y maquinaria pesada para despejar los escombros generados por proyectos hidroeléctricos con el objetivo de alcanzar a los trabajadores aún atrapados en varios sitios hidroeléctricos.
Esperanza entre las ruinas
«Probablemente todavía hay algunos sobrevivientes dentro. Me alegraría mucho si fueran rescatados rápidamente», comentó Tamang, quien también mencionó conocer a muchas personas que siguen atrapadas. La situación sigue siendo crítica mientras las labores de rescate avanzan lentamente ante la magnitud del desastre.