Nasa ha anunciado que su nuevo telescopio espacial, diseñado para realizar «encuestas nítidas y amplias», permitirá a los científicos investigar la energía oscura y la materia oscura, descubrir y caracterizar exoplanetas, mapear miles de millones de galaxias, estudiar agujeros negros y explorar objetos desde nuestro propio sistema solar hasta el borde del universo observable.
La materia oscura, que es invisible, actúa como una especie de pegamento gravitacional, mientras que se cree que la energía oscura es una fuerza repulsiva que impulsa la expansión del universo. Juntas, estas dos entidades constituyen aproximadamente el 95% del cosmos.
Objetivos del telescopio Roman
En una conferencia de prensa celebrada el domingo por la mañana, Fox destacó uno de los principales objetivos de Nasa: responder a la pregunta sobre si estamos solos en el universo. «Con Roman, vamos a dar este gran salto adelante… que nos permitirá observar estos mundos distantes y comenzar a resolver realmente la atmósfera que los rodea para determinar si podrían ser habitables», afirmó.
Millard añadió que gracias al trabajo de telescopios como el Roman, los científicos esperan crear «enormes mapas cósmicos» del universo en diferentes etapas. «Serán casi como una cebolla, donde se puede pelar capa tras capa… y ver cómo cambia la distribución de las galaxias a lo largo del tiempo cósmico», explicó.
Misterios del cosmos
El objetivo es utilizar esta distribución para tratar de entender la materia oscura y la energía oscura. «Sabemos que existen porque vemos sus efectos, pero lo que son sigue siendo un verdadero misterio», concluyó Millard.