La reciente muerte del rey Harald V de Noruega ha llevado a la cancelación de una ceremonia de boda en Oslo. El monarca, conocido por su popularidad y su enfoque reformista, modernizó la institución monárquica noruega y rompió con las tradiciones al casarse con una plebeya, la reina Sonja. Su fallecimiento ocurrió un día antes de que él y Sonja celebraran su 58º aniversario de bodas.
Desde el anuncio de su muerte, numerosos ciudadanos han acudido al Palacio Real en Oslo para rendir homenaje, depositando flores en memoria del rey. La figura de Harald fue vista como un símbolo de unidad en los momentos más difíciles que enfrentó el país.
Reacciones a la pérdida
El primer ministro noruego, Jonas Gahr Støre, expresó en un discurso televisado que Noruega se encuentra «unida en el duelo y agradecimiento» por el servicio del rey Harald, añadiendo que su «legado perdurará». La conmoción no se limita a Noruega; el rey Carlos III del Reino Unido también manifestó su pesar por la pérdida de su «querido primo», recordando que Harald era primo segundo de la difunta reina Isabel II.
Además, es importante destacar que Haakon VIII es bisnieto de la reina Victoria, lo que subraya los vínculos históricos entre las casas reales europeas.