El 22 de julio de 2026, Estados Unidos y Arabia Saudita firmaron un acuerdo de cooperación nuclear que podría permitir al reino enriquecer uranio en su territorio, según informó el Departamento de Energía de EE. UU. Este pacto, conocido como 123 Agreement, fue suscrito por el Secretario de Energía estadounidense, Chris Wright, y el Ministro de Energía saudí, el Príncipe Abdulaziz bin Salman.
Detalles del acuerdo y salvaguardias
El 123 Agreement establece las condiciones para la transferencia de tecnología nuclear estadounidense a Riad. Según el Departamento de Energía, este acuerdo generará empleos en EE. UU. y «reforzará los estándares globales de no proliferación».
Wright afirmó que el acuerdo «mantiene los más altos estándares de seguridad nuclear y no proliferación». Sin embargo, el pacto no exige las salvaguardias mejoradas del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), conocidas como Protocolo Adicional, que otorgan a los inspectores un acceso más amplio a las instalaciones nucleares. En cambio, las salvaguardias serán supervisadas bilateralmente, según fuentes citadas por CNN.
Este acuerdo podría permitir que empresas estadounidenses colaboren con Arabia Saudita en el desarrollo de energía nuclear civil, incluyendo una posible instalación de enriquecimiento de uranio si un estudio conjunto lo justifica. Se estima que el valor del acuerdo asciende a decenas de miles de millones de dólares y posicionaría a las compañías estadounidenses en el centro del crecimiento nuclear del reino.
Críticas de los defensores de la no proliferación
La firma del acuerdo ha suscitado críticas inmediatas por parte de defensores de la no proliferación, quienes advierten que permitir a Arabia Saudita enriquecer uranio podría sentar un peligroso precedente y socavar los esfuerzos para limitar el programa nuclear iraní. Andrea Stricker, del Fundación para la Defensa de las Democracias, calificó el pacto como «un mal acuerdo nuclear para EE. UU.» e instó al Congreso a bloquearlo debido a las salvaguardias debilitadas y los precedentes negativos.
Richard Nephew, exasesor durante las administraciones Biden y Obama, expresó su preocupación por la eliminación del monitoreo del OIEA. Los críticos argumentan que este acuerdo podría alentar arreglos similares por parte de Rusia y China.
La falta de salvaguardias críticas podría abrir una vía para que Riad desvíe tecnología civil hacia un arsenal nuclear, según informes mediáticos en EE. UU. Además, el pacto revierte una demanda histórica estadounidense que exigía al reino normalizar relaciones con Israel antes de recibir tecnología nuclear estadounidense; un cambio que los críticos consideran como una pérdida de influencia.
Condición sobre la normalización con Israel y análisis experto
Menos de 24 horas después de la firma del acuerdo, el presidente Donald Trump publicó en Truth Social que este es condicional a que Arabia Saudita se una a los Acuerdos Abraham y reconozca formalmente a Israel. «El Acuerdo Civil Nuclear (¡No habrá enriquecimiento del material!)... se refiere únicamente al uso no militar... será aprobado, pero está totalmente sujeto a que Arabia Saudita se una a los muy respetados y exitosos Acuerdos Abraham», escribió Trump. Esta declaración parece contradecir informes previos sobre la posibilidad del enriquecimiento.
No obstante, esta condición sobre la normalización no fue mencionada durante la ceremonia de firma ni discutida durante meses de negociaciones, según fuentes citadas por Middle East Eye. John Hannah del Instituto Judío para la Seguridad Nacional cuestionó por qué EE. UU. renunció a su influencia sobre demandas nucleares sin asegurar previamente la normalización.
Karen Young del Instituto Medio Oriente observó que los cambios políticos podrían reducir la resistencia en el Congreso. La administración Trump también ha elevado a Arabia Saudita al estatus de aliado mayor fuera de la OTAN, otorgándole acceso a equipo militar avanzado estadounidense como los cazas furtivos F-35.
Supervisión del Congreso y próximos pasos
Legisladores demócratas escribieron al Secretario de Estado Marco Rubio en noviembre de 2025 instando medidas «de oro» en materia de no proliferación en cualquier acuerdo nuclear. El Subsecretario Adjunto Paul D. Guaglianone informó al Congreso que el acuerdo será sometido a un período obligatorio de revisión legislativa. La Casa Blanca no ha comentado públicamente sobre el cronograma para dicha revisión; sin embargo, Rubio indicó que se darán detalles públicos cuando sea apropiado.
El OIEA declaró el 23 de julio que está al tanto del plan entre EE.UU. y Arabia Saudita para solicitar trabajo verificador pero aún no ha recibido una solicitud formal. «Esperamos recibir la solicitud para dicha verificación y trabajar con EE.UU. y KSA para asegurar la implementación de esas medidas», indicó el OIEA.
Este acuerdo se produce en medio de crecientes tensiones regionales; EE.UU. ha estado llevando a cabo ataques aéreos contra Irán durante doce noches consecutivas mientras los hutíes respaldados por Irán atacaron dos petroleros sauditas el 23 de julio.