Irán ha solicitado a los rebeldes hutíes de Yemen que se preparen para cerrar el estrecho de Bab el-Mandeb en caso de un ataque por parte de Estados Unidos a la infraestructura energética iraní. Esta información fue confirmada por tres fuentes anónimas que hablaron con Reuters. La petición fue comunicada a los aliados hutíes en los últimos días, según indicaron dos altos funcionarios iraníes y una fuente regional familiarizada con la situación.
El presidente Donald Trump advirtió en una entrevista con Fox News que Estados Unidos podría atacar plantas de energía y puentes iraníes la próxima semana si Teherán no se sienta a negociar. «La próxima semana será realmente difícil para ellos porque se enfocará en las plantas de energía», dijo Trump, según lo citado por Reuters. Por su parte, el líder hutí Abdel-Malik al-Houthi condenó a EE.UU. e Israel como «la fuente del mal y la inestabilidad en el mundo» durante un discurso televisado.
Contexto sobre las capacidades hutíes y la reciente escalada
Los hutíes han advertido durante mucho tiempo sobre su capacidad para cerrar la ruta petrolera del Mar Rojo, aunque habían permanecido al margen del creciente conflicto en el Golfo Pérsico centrado en Irán desde que comenzó la Operación Epic Fury. Sin embargo, la situación cambió drásticamente después de que aviones de guerra sauditas bombardearan el Aeropuerto Internacional de Sanaa el 13 de julio, intentando evitar que un avión comercial iraní aterrizara. En respuesta, los hutíes lanzaron misiles y drones contra bases e infraestructuras sauditas, abriendo así la posibilidad de una renovada guerra entre Arabia Saudita y los hutíes, similar al intenso conflicto de la década pasada.
Según un informe de The Telegraph, citado por OSINTdefender en redes sociales, los hutíes han elaborado planes de contingencia para cerrar el estrecho de Bab el-Mandeb en coordinación con Irán si Teherán decide escalar aún más. El grupo ha desplegado misiles y drones cerca del estrecho, un punto crítico para el acceso al Mar Rojo que tiene aproximadamente 32 kilómetros de ancho en su punto más estrecho y conecta el Mar Rojo con el Golfo de Adén. El ataque aéreo saudita del 13 de julio sobre el aeropuerto de Sanaa, que Trump aparentemente aprobó, rompió una tregua que había durado años entre Riad y los hutíes.
Amenaza a los suministros energéticos globales
Cerrar el estrecho de Bab el-Mandeb bloquearía un punto clave para los petroleros, lo que podría interrumpir los suministros energéticos globales. Este estrecho es fundamental para el comercio internacional y la seguridad energética, ya que una parte significativa del transporte marítimo mundial de petróleo transita por sus aguas. Los analistas han advertido que tal interrupción podría agravar significativamente la crisis energética global y provocar un aumento en los precios del petróleo. Goldman Sachs ha señalado anteriormente que los precios del petróleo podrían duplicarse como resultado de ataques en el Mar Rojo.
Durante el conflicto en Gaza, los ataques hutíes contra embarcaciones elevaron los costos del seguro para los buques e hicieron que grandes transportistas como British Petroleum suspendieran temporalmente todos sus envíos de crudo a través del Mar Rojo debido a una «situación de seguridad deteriorada». Los hutíes han demostrado su capacidad para atacar embarcaciones, incluyendo al petrolero noruego Strinda, que fue impactado por un misil antibuque mientras transitaba por el estrecho. Una fuente regional familiarizada con la situación indicó que los hutíes están listos para actuar si Irán decide intensificar aún más las hostilidades.
Riesgos de escalada regional
Los misiles y drones hutíes podrían volver a dirigirse hacia el sur de Israel, así como hacia Arabia Saudita y otros aliados del Consejo de Cooperación del Golfo. La reanudación de una guerra entre Arabia Saudita y los hutíes marcaría un regreso al intenso conflicto vivido en años anteriores. Los hutíes ya han atacado con misiles y drones el Aeropuerto Internacional Abha en Arabia Saudita como represalia por el bombardeo del aeropuerto de Sanaa.
La estrategia iraní de emplear fuerzas proxy le permite proyectar poder sin enfrentamientos directos. La supuesta coordinación entre Hutíes e Irán aumenta la posibilidad de un conflicto regional más amplio que involucre a múltiples actores estatales y no estatales. Daniel Davis, ex teniente coronel del ejército estadounidense, describió esta situación como rápidamente evolutiva y advirtió sobre la posibilidad de una ampliación del conflicto.
Conclusión
El enfrentamiento entre Estados Unidos e Irán sigue intensificándose, con cada parte amenazando nuevos costos militares y económicos. Las amenazas explícitas de Trump hacia la infraestructura iraní junto con las contramenazas reportadas por Irán a través de los hutíes indican un potencial choque militar directo. Los canales diplomáticos permanecen inactivos y ambas partes parecen estar preparándose para una nueva escalada. El papel disuasorio de los hutíes como proxy resalta la naturaleza interconectada de las dinámicas regionales de seguridad mientras se observa si el Mar Rojo se convertirá en un segundo frente dentro del conflicto creciente.