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Estudio revela que productos de Tesco contienen sustancias químicas nocivas en todos los casos

Estudio revela que productos de Tesco contienen sustancias químicas nocivas en todos los casos

viernes 19 de junio de 2026, 12:36h

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Un estudio realizado por el grupo de campaña Foodrise y la Universidad de Birmingham ha revelado que todos los productos alimenticios de marca propia de Tesco, incluyendo pescado, lácteos y carne, están contaminados con sustancias químicas per- y polifluoroalquiladas (PFAS), conocidas como "químicos eternos". Se detectaron PFAS en 30 muestras, destacando las concentraciones más altas en filetes de bacalao, salchichas y arenques ahumados. Estos compuestos son persistentes en el medio ambiente y se asocian con graves problemas de salud como cáncer y daño hepático. A pesar de que Tesco asegura cumplir con los límites legales europeos, críticos argumentan que estos son insuficientes para proteger la salud pública. La investigación subraya la necesidad urgente de eliminar PFAS de los alimentos y su embalaje para salvaguardar la salud del consumidor.

Un estudio impactante realizado por el grupo de campaña Foodrise y la Universidad de Birmingham ha revelado que todos los productos alimenticios de marca propia de Tesco, la mayor cadena de supermercados del Reino Unido, contienen sustancias químicas per- y polifluoroalquiladas (PFAS). En un análisis de 30 artículos cotidianos, se detectaron PFAS en cada una de las muestras, incluyendo desde filetes de bacalao hasta leche entera.

Los PFAS, conocidos como «químicos eternos» debido a su resistencia a descomponerse en el medio ambiente y en el cuerpo humano, fueron hallados en atún enlatado, salchichas, carne de res, salmón, huevos, leche y queso. Este problema no se limita a una sola línea de productos; representa un fallo sistémico en la seguridad alimentaria. Lo más alarmante no es la concentración en un solo artículo, sino la presencia generalizada en toda la gama de productos de marca Tesco.

Puntos clave del estudio

  • Cada uno de los 30 productos alimenticios de marca Tesco analizados dio positivo por PFAS.
  • Las concentraciones más altas se encontraron en filetes de bacalao, sardinas, salchichas de pavo, perritos calientes y caballa ahumada.
  • Los PFAS están relacionados con cáncer renal, cáncer testicular, daño hepático, enfermedades tiroideas y supresión inmunológica.
  • Los límites de seguridad europeos para los PFAS pueden ser insuficientes dado su bioacumulación a lo largo del tiempo.
  • Tesco afirma que sus productos cumplen con los límites legales establecidos por la UE, pero los críticos argumentan que estos límites son demasiado débiles.
  • Los activistas están instando al gobierno británico y a los supermercados a eliminar los PFAS de los alimentos y envases.

El rastro tóxico desde la fábrica hasta el plato

Los PFAS abarcan más de 5,000 compuestos sintéticos diseñados por sus propiedades antiadherentes, impermeables y resistentes a grasas. Estos químicos están presentes en envoltorios de comida rápida, sartenes antiadherentes y espumas para extintores. Sin embargo, su utilidad tiene un alto costo: estos compuestos no se degradan y perduran en el suelo, agua y aire durante siglos. Se acumulan en tejidos vivos y escalan la cadena alimentaria con cada comida consumida.

El mecanismo detrás de esta contaminación es sencillo pero poco comprendido por el consumidor promedio. Las instalaciones industriales vierten PFAS en ríos y arroyos. Las plantas municipales de tratamiento de aguas residuales, vertederos y aeropuertos también liberan estos compuestos. Desde el agua, los PFAS ingresan a peces, cultivos y ganado; desde el empaquetado migran directamente hacia los alimentos. Esto resulta en una exposición generalizada que comienza desde el útero hasta el final de la vida.

A pesar de que el estudio midió PFAS en nanogramos por gramo —cantidades diminutas— científicos advierten que incluso estas pequeñas cantidades son peligrosas debido a su acumulación con el tiempo. La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria estableció una ingesta semanal tolerable para ciertos compuestos PFAS en 4.4 nanogramos por kilogramo del peso corporal. Para un adulto promedio que pesa 70 kilogramos eso equivale aproximadamente a 300 nanogramos por semana. Una sola porción de filetes de bacalao Tesco que contenga 1.198 nanogramos por gramo podría proporcionar una parte significativa del límite semanal permitido.

La defensa insuficiente de Tesco frente a la ciencia sobre bioacumulación

Tesco ha respondido a estos hallazgos insistiendo en que sus productos y empaques son seguros y cumplen con la legislación del Reino Unido y la UE. Un portavoz declaró que los productos analizados están por debajo de los límites legales establecidos por la UE. Además, mencionó que están trabajando con proveedores para cumplir con la nueva legislación europea sobre empaques alimentarios.

No obstante, esta defensa ignora un punto crucial: no se trata solo de si los productos individuales están por debajo de umbrales legales arbitrarios. La verdadera cuestión es si esos límites protegen realmente la salud humana cuando hay exposición proveniente de múltiples fuentes simultáneamente. El estudio realizado por Foodrise encontró PFAS tanto en pescado como en carne, lácteos e incluso productos procesados. Un comprador británico típico podría estar acumulando PFAS al adquirir leche, huevos, salchichas y pescado durante una misma semana.

Carina Millstone, directora ejecutiva de Foodrise, calificó estos hallazgos como impactantes e instó a Tesco a dejar de lucrar a expensas de la salud pública eliminando inmediatamente todos los químicos eternos de sus productos.

El Dr. Mohamed Abdallah, catedrático en química ambiental en la Universidad de Birmingham, expresó su preocupación al ver que se detectaron PFAS en todas las muestras analizadas. El consenso científico es claro: estas sustancias están asociadas con complicaciones durante el embarazo, daño hepático y varios tipos de cáncer como el renal o testicular. Los riesgos aumentan conforme las sustancias se acumulan en el organismo con el paso del tiempo.

La carga corporal que nadie mide

La ministra del Medio Ambiente del Reino Unido Emma Hardy reconoció previamente que la naturaleza persistente de estos químicos plantea un desafío a largo plazo para la salud pública y los ecosistemas. Prometió acciones decisivas para reducir sus efectos nocivos y avanzar hacia alternativas más seguras; sin embargo, el estudio realizado por Foodrise demuestra que las iniciativas gubernamentales aún no se han traducido en protección efectiva para los consumidores.

Lo más preocupante acerca de esta contaminación es su invisibilidad: los PFAS no alteran ni el sabor ni el olor ni la apariencia del alimento; no hay etiquetas advertencia sobre filetes o leche entera Tesco. Los consumidores que confían en esta marca están ingiriendo sin saber químicos industriales con cada comida consumida. Estas sustancias se acumulan en suero sanguíneo donde han sido detectadas prácticamente en todos los estadounidenses y europeos analizados —incluyendo recién nacidos—.

El Grupo Ambiental ha documentado que consumir pescado dulce puede exponer a individuos a niveles 280 veces superiores a aquellos encontrados en pescados comercialmente vendidos; ahora las conclusiones sobre Tesco sugieren que incluso mariscos disponibles comercialmente llevan consigo una carga significativa. La diferencia radica solo en grados; no hay opciones libres de PFAS disponibles para elegir.

La solución requiere acción inmediata en tres frentes: primero detener las descargas industriales al origen; segundo reformular empaques alimentarios para eliminar completamente los PFAS; tercero revisar límites regulatorios para considerar exposiciones acumulativas provenientes múltiples fuentes alimenticias durante toda una vida. Los consumidores no pueden probar sus propios alimentos ni detectar visualmente o gustativamente los PFAS; solo pueden confiar plenamente en reguladores y minoristas para protegerlos adecuadamente.

Fuentes:

La noticia en cifras

Cifra Descripción
30 Número de productos analizados que dieron positivo por PFAS
4.4 nanogramos Límite semanal tolerable de ingesta de PFAS según la EFSA
1.198 nanogramos por gramo Cantidad encontrada en los filetes de bacalao de Tesco
280 veces Exposición a niveles de PFAS al consumir pescado de agua dulce comparado con pescado comercial
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