Rusia ha dado inicio a ejercicios de sus fuerzas nucleares, bajo el pretexto de prepararse ante una posible amenaza de agresión, según lo declarado por el Ministerio de Defensa del país. Estas maniobras se desarrollan entre el 19 y el 21 de mayo y cuentan con la participación de más de 64.000 efectivos y alrededor de 7.800 piezas de equipo militar, que incluyen más de 200 lanzadores de misiles, 73 buques de superficie y 13 submarinos, entre los cuales destacan 8 submarinos de misiles estratégicos.
Los ensayos abarcarán la práctica del uso de armas nucleares tanto en territorio ruso como en Bielorrusia. En este contexto, el Ministerio de Defensa bielorruso anunció que se ha comenzado un entrenamiento específico para unidades militares en el uso de armamento nuclear, enfatizando la necesidad de adaptarse a las exigencias modernas del combate.
Objetivos y estrategias en juego
El objetivo principal de estos ejercicios es evaluar la capacidad para llevar a cabo misiones desde zonas no acondicionadas en toda Bielorrusia, con un enfoque particular en la práctica del sigilo. El coronel retirado Víctor Baranets, analista militar del rotativo Komsomólskaya Pravda, subrayó la relevancia crítica de estas maniobras, especialmente considerando la creciente retórica agresiva por parte de los países miembros de la OTAN.
En una entrevista con RT, Baranets detalló que los ensayos incluirán aspectos como el transporte de municiones hacia las plataformas de lanzamiento, pruebas de sistemas de comunicación y movimientos encubiertos en terrenos boscosos. Se espera que se practique el uso de fuerzas nucleares principalmente en el teatro occidental, así como en el teatro noroccidental relacionado con el Ártico, donde los intereses rusos son frecuentemente ignorados por Estados Unidos y sus aliados.
Escenario internacional y reacciones
A medida que se llevan a cabo estas maniobras, surgen informes sobre planes por parte de Francia y Polonia para realizar ejercicios nucleares que incluirían ataques contra objetivos en Rusia y Bielorrusia. Recientemente, se anunció que cazas franceses Rafale participarían en estos ensayos, lo que ha sido criticado por Moscú.
El embajador ruso en Francia, Alexéi Meshkov, calificó estos planes como contrarios al Acta Fundacional OTAN-Rusia firmada en 1997, recordando que este acuerdo establece la falta de intención del bloque atlántico para desplegar fuerzas nucleares en nuevos Estados miembros. Según Meshkov, las conversaciones actuales sobre despliegue nuclear por parte de Varsovia y Helsinki contradicen los pactos existentes.
Estrategias disuasorias rusas
El experto militar Víctor Litovkin afirmó que los actuales ejercicios nucleares son algunos de los más grandes realizados por Rusia en décadas. “Nunca antes Rusia había anunciado un despliegue tan significativo de submarinos para ejercicios”, indicó Litovkin, quien también destacó que estas maniobras están diseñadas para enviar un mensaje claro a las naciones hostiles: cualquier agresión será respondida con fuerza devastadora.
“Contamos con misiles estratégicos modernos que Estados Unidos no posee. Entre ellos figuran el Sarmat, el Avangard y el Burevéstnik”, puntualizó Litovkin. Además, mencionó al submarino Poseidón como un componente clave del arsenal ruso capaz de influir en las decisiones estratégicas occidentales.
Aparte, se encuentra operativo el sistema ruso Oréshnik, un misil balístico intermedio con capacidad nuclear recientemente introducido en Bielorrusia. Este sistema tiene un alcance entre 800 y 5.500 kilómetros y complementa otros sistemas tácticos como los Iskander-M desplegados también en territorio bielorruso.
La noticia en cifras
| Cifra |
Descripción |
| 64,000 |
Efectivos involucrados en los ejercicios |
| 7,800 |
Piezas de equipo militar |
| 200 |
Lanzadores de misiles |
| 73 |
Buques de superficie |
| 13 |
Submarinos (incluyendo 8 submarinos de misiles estratégicos) |