El Ministerio de Defensa de Rusia ha hecho público un comunicado que se basa en documentos desclasificados de la comisión estatal encargada del primer vuelo espacial tripulado. Este informe incluye las respuestas de Yuri Gagarin durante una sesión el 13 de abril de 1961, apenas un día después de haber hecho historia al convertirse en el primer ser humano en viajar al espacio, completando una órbita de 108 minutos alrededor de la Tierra.
En relación con la experiencia de la ingravidez, Gagarin describió su sensación con una metáfora sencilla: «Es como si estuvieras recostado sobre el pecho». Explicó que en ese estado suspendido no se siente ni sentado ni acostado, manteniendo la coordinación total de sus movimientos. Aseguró que pudo realizar diversas actividades cotidianas sin inconvenientes: «Comí, bebí agua, escribí, hice el informe, trabajé con la llave telegráfica». Cuando le preguntaron sobre la posibilidad de prolongar su vuelo, respondió con confianza: «Me parece que un día se aguanta».
Detalles del vuelo y reingreso
Gagarin también compartió sus impresiones sobre el reingreso a la atmósfera terrestre y las sensaciones inesperadas que vivió dentro de la nave. Al atravesar capas más densas, notó un cambio en el aire: «Aparecía algún olor, el aire era algo inusual, como a quemado. Y no se lo puede llamar quemado. Pero había un olor, un regusto».
El comunicado del ministerio incluyó observaciones sobre aspectos prácticos del equipo a bordo. Gagarin comentó que «el reloj funcionó de forma excelente», pero también hizo notar que el ventilador hacía mucho ruido y resultaba molesto. Su testimonio abarcó detalles sobre cómo percibía el entorno desde el espacio; lamentó no haber contado con un dispositivo para registrar imágenes y mencionó específicamente la falta de película en color. «Ese halo azul alrededor de la Tierra… cuando se sale de la zona de sombra, un color naranja, muy hermoso. En la Tierra no había logrado observar esos colores», expresó.
Seguridad y traje espacial
En cuanto a cuestiones relacionadas con la seguridad durante su misión, Gagarin afirmó sentirse preparado para manejar cualquier fallo en los sistemas automáticos: «Considero que me las arreglaría con el control manual y que podría perfectamente realizar el descenso». También destacó su buen estado físico durante el vuelo: «Mi estado de salud era muy bueno, la conciencia buena, la reacción buena».
Finalmente, el comunicado abordó su opinión sobre el traje espacial. Inicialmente dijo: «Podría haberme arreglado sin el traje espacial», aunque luego matizó esa afirmación al considerar situaciones críticas: «¿Y si ocurre algo? Con él te sientes peor, pero, en caso de emergencia, claro, es necesario».