El tránsito por el estratégico estrecho de Ormuz sigue estando severamente restringido a abril de 2026, limitándose principalmente a embarcaciones registradas o asociadas con naciones que Irán considera 'amigas', como China y Rusia. A pesar de un alto el fuego de dos semanas anunciado entre Estados Unidos e Irán, solo un puñado de barcos ha cruzado esta vía desde que entró en vigor la tregua.
Esta continua restricción ha provocado que decenas de petroleros cargados se acumulen cerca de la entrada sur del estrecho, a la espera de claridad sobre el paso seguro. El estrecho, un punto crítico para aproximadamente el 20% del petróleo comercializado globalmente, ha estado efectivamente bajo control iraní desde finales de febrero de 2026, cuando los ataques estadounidenses e israelíes llevaron a Teherán a imponer un bloqueo marítimo en represalia.
Ceasefire no logra aliviar restricciones al tránsito
Funcionarios estadounidenses han declarado que la tregua anunciada por el presidente Donald Trump el 8 de abril estaba condicionada a la reapertura del estrecho. Sin embargo, datos de la industria y seguimiento indican que este alto el fuego no ha conducido a una reapertura significativa. Según un informe, solo nueve barcos transitaron en las 24 horas siguientes al inicio del cese al fuego, de un estimado de 800 embarcaciones atrapadas en el Golfo Pérsico.
Fuentes del sector indican que las condiciones para un paso seguro siguen siendo demasiado inciertas para que la mayoría de los armadores intenten salir, siendo la seguridad de la tripulación y las embarcaciones la principal preocupación. La Asociación Noruega de Armadores comentó: ‘Notamos las señales de un alto al fuego, pero la situación en el estrecho de Ormuz sigue sin resolverse y es impredecible.’ Esta cautela persiste a pesar de que algunos buques comienzan a reposicionarse más cerca del punto de tránsito en anticipación a una posible apertura.
Movimiento de embarcaciones 'amigas'
Los pocos tránsitos observados han involucrado casi exclusivamente embarcaciones provenientes de naciones alineadas con Irán. Estos barcos han estado utilizando un estrecho corredor norte entre las islas iraníes Larak y Qeshm, que es el único pasaje actualmente permitido por las fuerzas militares iraníes.
Entre estos movimientos se encontraban petroleros con bandera iraní y rusa, incluyendo al superpetrolero sancionado *Arhimeda*, que fue visto dirigiéndose hacia el terminal Kharg Island en Irán. Varios buques cisterna muy grandes (VLCC) chinos transportando crudo iraquí y saudita también se han movido hacia el punto de tránsito cerca de la isla Qeshm. Irak ha informado a los comerciantes que los buques que transportan su petróleo ahora pueden transitar gracias a una exención iraní, una medida que Irán ha presentado como un gesto hacia una nación ‘hermana’.
Aumento del número de petroleros en espera
Aunque el tránsito permanece mínimo, una creciente flota de supertanqueros completamente cargados ha anclado cerca del acceso al estrecho, frente a las costas de los Emiratos Árabes Unidos. Esta armada incluye embarcaciones con bandera japonesa, griega, saudita e india que llevan semanas inactivas.
Por ejemplo, los VLCC japoneses *Mayasan* y *Yakumosan*, vinculados a Mitsui OSK Lines Ltd., dejaron aguas cercanas al Ras Tanura saudita para acercarse al estrecho pero no han intentado cruzar. Ejecutivos navieros citan no solo preocupaciones sobre seguridad sino también incertidumbre respecto a las demandas iraníes, incluidos posibles aranceles por tránsito y riesgos relacionados con sanciones como razones primordiales para el retraso. Según un análisis, el estrecho es un punto crítico cuyo paso seguro es esencial para el suministro global de crudo.
Declaraciones del sector y oficiales
Las principales empresas navieras están adoptando una postura extremadamente cautelosa. Jotaro Tamura, presidente de Mitsui OSK Lines Ltd., afirmó que su grupo necesitaría examinar detenidamente los detalles e implementación del alto al fuego antes de permitir que sus tanqueros intenten cruzar el estrecho, priorizando la seguridad tanto de los marineros como del cargamento.
El presidente estadounidense Donald Trump ha criticado públicamente a Irán por su gestión del paso marítimo, afirmando que está haciendo un ‘muy mal’ trabajo permitiendo el tránsito del petróleo. También ha advertido a Irán contra cobrar tarifas por el paso marítimo. Al mismo tiempo, Irán continúa presentando sus aprobaciones selectivas como gestos hacia naciones amigas, manteniendo así su influencia sobre una vía acuática que algunos analistas consideran su activo estratégico clave en este conflicto.
Conclusión
La situación en el estrecho de Ormuz se mantiene en un tenso estancamiento. El cese al fuego entre EE.UU. e Irán no ha logrado cumplir en sus primeros días con la condición establecida para reabrir esta vital vía para la navegación general. El tránsito está funcionalmente limitado a un corredor controlado por Irán utilizado por un grupo selecto de embarcaciones.
La acumulación de petroleros cargados en la entrada subraya las altas apuestas económicas y la renuencia del sector naviero para proceder ante condiciones diplomáticas y de seguridad aún no resueltas. Las próximas conversaciones entre delegaciones estadounidenses e iraníes en Islamabad serán una prueba crítica para determinar si esta tregua puede evolucionar hacia un acuerdo duradero que restablezca el libre flujo del comercio marítimo a través de una de las arterias energéticas más cruciales del mundo.
La noticia en cifras
| Cifra |
Descripción |
| 20% |
Porcentaje de petróleo global que transita por el estrecho de Ormuz |
| 800 |
Número estimado de barcos atrapados en el Golfo Pérsico |
| 9 |
Número de barcos que transitaron en las 24 horas posteriores al inicio del alto el fuego |
| 1.5 meses |
Número aproximado de días desde la imposición del bloqueo marítimo por Irán |