Un reciente estudio ha revelado que las personas de mediana edad con horarios de acostarse irregulares tienen un mayor riesgo de sufrir problemas cardiovasculares graves en el futuro. Esta investigación, publicada en la revista BMC Cardiovascular Disorders, destaca que este riesgo se incrementa especialmente en aquellos que duermen menos de ocho horas por noche, según informa EurekAlert.
El análisis se llevó a cabo con una muestra de 3.231 individuos (39,5 % hombres) de Finlandia, quienes al inicio del estudio tenían entre 46 y 47 años. Durante una semana, los investigadores registraron la regularidad de sus horarios de sueño —incluyendo la hora de acostarse, la hora de despertarse y el punto medio del sueño— clasificándolos en tres categorías: regular, bastante regular e irregular.
Seguimiento a largo plazo y hallazgos clave
Los participantes fueron seguidos durante más de una década para documentar eventos cardiovasculares significativos, como infartos y accidentes cerebrovasculares. El análisis tuvo en cuenta diversos factores como sexo, peso, presión arterial, colesterol y actividad física. Los resultados mostraron diferencias notables entre aquellos que dormían más o menos de 7 horas y 56 minutos.
La investigadora Laura Nauha, de la Universidad de Oulu, explicó: «Investigaciones anteriores han relacionado los patrones de sueño irregulares con riesgos para la salud del corazón, pero esta es la primera vez que analizamos por separado la variabilidad en la hora de acostarse, la hora de despertarse y el punto medio del período de sueño, así como sus asociaciones independientes con eventos cardíacos mayores».
Impacto significativo en la salud cardiovascular
El equipo encontró que las horas de acostarse irregulares y los cambios significativos en los horarios de sueño estaban fuertemente vinculados a eventos cardíacos graves (como infartos o accidentes cerebrovasculares), especialmente entre quienes dormían menos de ocho horas. En este grupo, el riesgo era aproximadamente el doble en comparación con aquellos que mantenían patrones de sueño más regulares.
Nauha subrayó: «Nuestros hallazgos sugieren que la regularidad en la hora de acostarse puede ser crucial para la salud del corazón. Refleja los ritmos diarios y cómo fluctúan». Sin embargo, el análisis no encontró una relación clara entre las horas variables de despertarse y las enfermedades cardíacas.
La investigadora concluyó afirmando que muchos aspectos relacionados con la salud cardiovascular dependen de los hábitos cotidianos: «Mantener un horario regular para dormir es un factor sobre el cual muchos podemos influir».
La noticia en cifras
| Cifra |
Descripción |
| 3,231 |
Número de personas analizadas en el estudio |
| 39.5% |
Porcentaje de hombres entre los participantes del estudio |
| 46-47 años |
Edad de los participantes al inicio del estudio |
| > 7 horas y 56 minutos |
Límite de horas de sueño para diferenciar los resultados del análisis |