La tensión en Minneapolis ha alcanzado niveles críticos tras la frustración acumulada por la gestión de las muertes de Good y Pretti, tanto en las calles como en el Capitolio. En respuesta a esta situación, el presidente Trump decidió enviar a Homan a la ciudad para asumir el control de las operaciones, desplazando al jefe de la Patrulla Fronteriza, Gregory Bovino, quien había liderado acciones similares en Chicago y otras localidades.
Intervención federal en Minneapolis
La decisión de Trump refleja un intento por parte de la administración de abordar las crecientes preocupaciones sobre la seguridad y el orden público en Minneapolis. La llegada de Homan se da en un contexto donde las críticas hacia el manejo gubernamental han crecido exponencialmente.
Con este movimiento, se espera que los agentes puedan ser retirados si los funcionarios locales colaboran adecuadamente con las autoridades federales. Este enfoque sugiere una apertura a posibles soluciones conjuntas para mitigar la crisis actual.