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Policía del Reino Unido evalúa uso de IA para predecir delitos, generando preocupaciones sobre vigilancia masiva
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Policía del Reino Unido evalúa uso de IA para predecir delitos, generando preocupaciones sobre vigilancia masiva

lunes 26 de enero de 2026, 15:11h

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La policía del Reino Unido está considerando el uso de inteligencia artificial para la "policía predictiva", lo que genera preocupaciones sobre un estado de vigilancia permanente. Este enfoque transforma la labor policial, pasando de responder a delitos a tratar a todos los ciudadanos como posibles sospechosos. La falta de responsabilidad es una gran preocupación, ya que las decisiones basadas en algoritmos pueden perpetuar sesgos y errores históricos sin posibilidad de cuestionamiento. Críticos advierten que esta tendencia podría llevar a la pérdida total de anonimato en espacios públicos, convirtiendo la vigilancia en una norma cotidiana. La implementación de estas tecnologías plantea serias dudas sobre el equilibrio entre seguridad y libertades civiles.

La policía del Reino Unido está explorando el uso de la inteligencia artificial para predecir delitos mediante la vigilancia de los ciudadanos. Este enfoque transforma la labor policial, pasando de una respuesta a los crímenes ya cometidos a tratar a cada individuo como un posible sospechoso. La rendición de cuentas se ve comprometida, ya que las decisiones tomadas por algoritmos se basan en datos sesgados y son difíciles de cuestionar. El objetivo final parece ser la eliminación total de la anonimidad pública a través de una vigilancia permanente.

En lo que parece un giro radical en la estrategia policial británica, se están evaluando hasta 100 proyectos de inteligencia artificial, incluyendo análisis predictivos destinados a identificar a individuos considerados propensos a cometer delitos. La secretaria del Interior, Shabana Mahmood, presenta esta iniciativa como una forma de mantener «los ojos del estado» sobre los criminales «en todo momento». Sin embargo, críticos advierten que esto representa un cambio fundamental hacia una vigilancia omnipresente, donde cada ciudadano es tratado como un potencial infractor.

El principio injusto del policiamiento predictivo

El núcleo del problema radica en la inversión de un concepto legal fundamental. En una sociedad libre, la policía tradicionalmente responde a delitos ya ocurridos o realiza patrullas visibles como disuasión. El policiamiento predictivo altera esta lógica al dirigir la atención estatal hacia todos, basándose en suposiciones estadísticas sobre sus posibles acciones. «No es un simple ajuste técnico en la policía», sostiene Paul Birch, exoficial y especialista en contraterrorismo. «Es un cambio completo hacia la idea de que todos son potencialmente culpables hasta que se demuestre lo contrario».

Este sistema de vigilancia masiva se implementaría sin cargos, juicios ni acusaciones formales. Birch advierte que la libertad se erosiona cuando el estado interviene permanentemente en la vida de las personas. La conciencia de que los movimientos y asociaciones están constantemente registrados y evaluados por el estado actúa como una forma de coerción suave, creando una sociedad ordenada pero no verdaderamente libre.

Desaparición de la rendición de cuentas

Un peligro adicional reside en la desaparición de la responsabilidad. Cuando las decisiones policiales son impulsadas por algoritmos, la responsabilidad se difumina. «Las decisiones que antes correspondían a oficiales identificables serán atribuidas al sistema o al programa», explica Birch. Cuando inevitablemente ocurren errores, no hay juicio humano fácilmente interrogable. Un algoritmo no puede ser sometido a interrogatorio en un tribunal ni responsabilizado por sus errores, dejando a los ciudadanos atrapados en un proceso digital inapelable.

Además, el supuesto de objetividad algorítmica es engañoso. Estos sistemas no descubren verdades; procesan datos históricos sobre policía. Esto significa que inevitablemente consolidarán errores y sesgos pasados, perpetuando así discriminaciones bajo una apariencia matemática de certeza. Los errores históricos en los patrones policiales se convierten así en indicadores de riesgo futuros.

Una pendiente hacia la identificabilidad total

El desenlace de esta trayectoria es la pérdida total de anonimato en la vida pública. «La consagración del uso de inteligencia artificial en las fuerzas del orden del Reino Unido abolirá cualquier anonimato en el espacio público y lo reemplazará con una identificabilidad permanente», argumenta Birch. Cada desplazamiento será rastreable y cada reunión registrable. Aunque tal monitoreo puede ser justificable durante investigaciones específicas, aplicarlo preventivamente a toda la población marca un drástico alejamiento del modelo tradicional basado en el consentimiento.

Una vez construido el marco de vigilancia, este nunca retrocede. El objetivo actual pueden ser los criminales violentos, pero dicha infraestructura puede redirigirse fácilmente hacia otros grupos considerados problemáticos según el criterio político vigente. Así, el público queda a merced del uso potencialmente indebido de tecnología poderosa y opaca.

A pesar del impulso hacia un policiamiento basado en IA como búsqueda de eficiencia, este resulta defectuoso si implica sacrificar libertad y justicia. Como concluye Paul Birch, este modelo representa «policiamiento por omnipresencia». A diferencia de una película inquietante, sin embargo, los ciudadanos no tendrán el lujo de alejarse si no les gusta lo que ven. La pregunta para Gran Bretaña es si aceptará vivir bajo un panóptico tecnológico en nombre de la seguridad.

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