Antonio Silván, portavoz adjunto del Grupo Parlamentario Popular en el Senado, defendió la independencia judicial durante el debate sobre la reforma del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ). Afirmó que en el PP creen en la separación de poderes y que ningún partido debe controlar el poder judicial. Silván destacó la necesidad de que los jueces sean elegidos por sus pares para garantizar su independencia y criticó la presión política que enfrentan los magistrados. La senadora María Jesús Bonilla también subrayó la importancia de proteger a la justicia de influencias políticas, enfatizando que esta reforma busca fortalecer la legitimidad del CGPJ y acercar España a los estándares europeos.
En el debate de la Proposición de Ley del PP para la reforma del CGPJ
Antonio Silván, portavoz adjunto del Grupo Parlamentario Popular en el Senado, ha manifestado que “en el PP creemos en la separación de poderes, creemos en la justicia independiente y que ningún partido político debe controlar el poder judicial, ni el PSOE ni el PP ni ninguno”. Estas declaraciones se produjeron durante el debate sobre la Proposición de Ley Orgánica que busca modificar la Ley Orgánica 6/1985, de 1 de julio, del Poder Judicial, centrada en el cambio del modelo de elección de los vocales del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ). Silván defendió esta iniciativa junto a la senadora María Jesús Bonilla.
“No queremos controlar el poder judicial, tampoco queremos que lo controle nadie: queremos jueces independientes. En una democracia, los jueces deben juzgar y los políticos hacer política. La independencia judicial no es un privilegio de los jueces; es un derecho de los ciudadanos”, subrayó Silván. Además, alertó sobre la presión política que enfrentan jueces y magistrados, indicando que “cada resolución que incomoda al Gobierno recibe una descalificación” y que las investigaciones judiciales relacionadas con el poder generan ataques y campañas de desprestigio.
Silván enfatizó su compromiso con la protección de jueces y magistrados frente a cualquier intento de presión política. “Cuando se ataca a un juez por cumplir con su obligación, se está atacando al Estado de Derecho”, agregó. También destacó que organismos como la Comisión Europea, Greco y la Comisión de Venecia han reiterado que “los vocales de procedencia judicial deben ser elegidos por los jueces y magistrados”. Por ello, esta reforma busca asegurar que los 12 vocales judiciales del CGPJ sean elegidos directamente por sus pares.
El portavoz popular cuestionó a los socialistas: “¿Por qué se oponen a que los jueces elijan a los jueces? ¿Qué miedo tienen?”. Según él, detrás de su negativa no hay razones jurídicas ni obstáculos constitucionales. Silván denunció una “resistencia evidente a perder capacidad de influencia” por parte del Gobierno actual, al cual acusó de haber hecho de la ocupación institucional una práctica habitual.
La independencia judicial, según Silván, “no se proclama; se garantiza”. Afirmó que alejar a los partidos políticos de la elección de los vocales judiciales es fundamental para lograr este objetivo. “El Estado de Derecho no consiste en respaldar solo las resoluciones judiciales que nos gustan; implica respetar la independencia de jueces y tribunales”, añadió.
Finalmente, expresó su preocupación por que esta iniciativa legislativa “no termine durmiendo el sueño de los justos en el cajón del Congreso”, como ha sucedido con más de 40 leyes aprobadas por el Senado pero bloqueadas por intereses políticos.
Votamos si los jueces deben ser elegidos por los jueces
Por su parte, María Jesús Bonilla, senadora del PP por Cuenca, enfatizó que “hoy no votamos una ley más: votamos si los jueces deben ser elegidos por los jueces o por los partidos políticos”. Advirtió que “la independencia judicial no se defiende cuando conviene; se protege siempre porque es la garantía de la democracia”.
Bonilla también destacó la necesidad urgente de reforzar los contrapesos del Estado y proteger a quienes tienen la misión constitucional de juzgar. Recordó que Europa establece claramente que los representantes judiciales del CGPJ deben ser elegidos sin intervención política.
La senadora concluyó afirmando que “la Justicia no solo debe ser independiente; también debe parecerlo ante los ciudadanos”. Hizo hincapié en que el verdadero debate radica en decidir si corresponde a los partidos o a los jueces elegir a sus representantes.
Bonilla denunció que ningún Gobierno debería tener capacidad para influir en quienes pueden juzgarle algún día. Resaltó que la reforma impulsada por el PP refuerza tanto la independencia judicial como la legitimidad institucional del CGPJ y fortalece la confianza ciudadana hacia las instituciones.
Cerrando su intervención, remarcó desde el Grupo Popular su respeto absoluto hacia jueces y magistrados: “La independencia judicial no es un privilegio; es un derecho y una garantía para todos los ciudadanos”.