En un acto celebrado en Huesca junto a Jorge Azcón, el presidente del Partido Popular (PP), Alberto Núñez Feijóo, destacó la importancia del papel de Felipe VI, afirmando que “España tiene un rey a la altura de la gran nación que somos”. Feijóo subrayó que, de ser él el presidente del Gobierno, habría acompañado al monarca en sus visitas a Ceuta y Melilla, asegurando que no lo habría dejado solo en esos momentos críticos.
El líder popular expresó su compromiso con el cambio, prometiendo que su partido “lo va a dar todo” para lograr una transformación real en España para el 29 de noviembre. “No les vamos a pasar ni una. Ni una. Y yo le pido a los españoles que tampoco se la pasen”, instó Feijóo, quien enfatizó que es necesario mantener la presión sobre el actual Gobierno.
Demandas directas al Gobierno
Feijóo lanzó preguntas incisivas al presidente Pedro Sánchez: “¿Dónde está el oro de Maduro? ¿Por qué llegó ese oro? ¿Cuántas cajas fuertes hay como la de Zapatero?”. Estas interrogantes reflejan su descontento con la gestión del Gobierno y su intención de investigar hasta obtener respuestas sobre las decisiones tomadas dentro del PSOE respecto a la jueza que indagaba sobre el hermano de Sánchez. “Señor Sánchez, ¿quién dio la orden?”, cuestionó.
El presidente del PP también se comprometió a liderar una reconstrucción nacional centrada en el interés general, la verdad y la ley. Afirmó: “El corrupto, a la cárcel y el PSOE y sus socios, fuera del Gobierno”. En este contexto, defendió una cultura basada en el esfuerzo y el sacrificio, criticando al actual Ejecutivo por su falta de apoyo hacia quienes trabajan arduamente.
Compromisos sociales y económicos
Feijóo hizo hincapié en que “con las pensiones no hay media broma”, garantizando que durante su mandato se asegurarían los derechos de los mayores conforme al IPC y se establecería un sistema público viable para los jóvenes. “No habrá que elegir. Doy mi palabra de que haremos las dos cosas”, aseguró.
Finalmente, prometió un nuevo modelo de financiación justo para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, destacando la atención especial que se dará a la despoblación en Aragón. También se comprometió a impulsar el Plan Pirineos, una demanda recurrente entre los aragoneses.