Un bebé de menos de dos años, aquejado de una enfermedad terminal, ha fallecido por eutanasia en los Países Bajos. En junio, las autoridades revelaron que el menor había muerto mediante este procedimiento a finales del año anterior. Este caso se considera el primero de muerte asistida aplicado a un niño menor de 12 años.
Según el informe, el niño nació prematuramente a las 26 semanas de gestación, lo que provocó complicaciones severas, incluyendo múltiples infecciones que llevaron a una sepsis. A los cuatro meses y medio fue diagnosticado con un "daño cerebral muy extenso" y, a los ocho meses, con síndrome de espasmos epilépticos infantiles, una forma grave de epilepsia.
Detalles del caso
En los meses previos a su fallecimiento, las convulsiones del niño aumentaron considerablemente durante la alimentación. Un documento del Comité de Evaluación para la Interrupción Tardía del Embarazo y la Interrupción de la Vida en Recién Nacidos y Niños de uno a 12 años señala que el menor presentaba un retraso en su desarrollo muy grave; a casi dos años, su edad de desarrollo era comparable a la de un bebé de seis semanas. Además, se identificó un riesgo significativo de muerte temprana debido a sus complicaciones médicas.
Las autoridades concluyeron que el médico actuó conforme a la legalidad durante todo el proceso. La eutanasia para niños gravemente enfermos entre uno y 12 años fue legalizada en los Países Bajos en 2024. La normativa estipula que el médico debe estar convencido de que existe un sufrimiento insoportable sin perspectivas de mejora y que no hay otra solución razonable para aliviarlo.