Rusia y Corea del Norte han inaugurado recientemente un puente sobre el río Tumen, ubicado cerca de Jasán, que lleva el nombre del oficial soviético Yákov Novichenko. Este homenaje se debe a su heroica acción en 1946, cuando salvó la vida de Kim Il-sung al cubrir con su cuerpo una granada lanzada durante un discurso en Pionyang, lo que le costó un brazo y un ojo.
El acto de inauguración fue significativo no solo por la construcción del puente, sino también por la historia que representa. En 1984, Kim Il-sung localizó a Novichenko en Siberia y le otorgó el título de Héroe del Trabajo de la República Popular Democrática de Corea, una distinción única que ningún otro ciudadano soviético ha recibido.
Un legado recordado
Durante la ceremonia, el primer vehículo en cruzar el nuevo puente fue un Zaporozhets rojo de 1980, que perteneció a Novichenko. Este automóvil fue conducido por su nieto, simbolizando así la conexión entre las generaciones y el legado del oficial soviético.
La inauguración del puente no solo marca un hito en las relaciones entre Rusia y Corea del Norte, sino que también revive la memoria de actos heroicos que han forjado vínculos históricos entre ambos países.