Los Houthis han intensificado su ofensiva en la región, lanzando el martes una serie de drones y misiles hacia el sur de Arabia Saudita. Este ataque ha dejado un saldo de 73 civiles heridos y ha provocado incendios en varias instalaciones petroleras, lo que resultó en una interrupción temporal de las operaciones, según informaron las autoridades sauditas.
La ofensiva es presentada por los Houthis como una respuesta a los recientes bombardeos aéreos sauditas en su territorio, particularmente uno que impactó una prisión en la localidad de Hazm, en la provincia de Jawf, donde se reportaron al menos 23 muertes de civiles.
Un conflicto prolongado
Desde hace más de diez años, una coalición liderada por Arabia Saudita ha apoyado al gobierno yemení en su lucha contra los Houthis durante la devastadora guerra civil. Sin embargo, un alto el fuego informal que había estado vigente durante cuatro años comenzó a desmoronarse en julio pasado, cuando los Houthis declararon un "embargo marítimo" contra Arabia Saudita e iniciaron ataques con misiles y drones dirigidos a aeropuertos, instalaciones petroleras y buques cisterna en el Mar Rojo.
Los Houthis justifican sus acciones alegando que son retaliaciones ante un bloqueo saudita que afecta puertos y aeropuertos en su territorio, así como un ataque aéreo sobre el aeropuerto de Sanaa que atribuyen al reino saudita.
La importancia del Mar Rojo
El Mar Rojo ha adquirido una relevancia crucial para las exportaciones petroleras de Arabia Saudita desde que estalló el conflicto entre Estados Unidos e Israel con Irán, lo cual ha llevado al cierre efectivo del estrecho de Ormuz en el Golfo.
Este contexto geopolítico complica aún más la situación humanitaria en Yemen, donde millones de personas dependen de la ayuda internacional mientras continúan los enfrentamientos y las tensiones regionales.