El equipo de rescate en Nepal ha avanzado aproximadamente 60 metros desde la entrada del túnel, pero aún necesita excavar otros 150 metros para alcanzar la estación hidroeléctrica que se encuentra en lo profundo de la montaña. Los rescatistas mantienen la esperanza de que los escombros causados por la inundación no hayan llegado a la estación, ya que, de ser así, las consecuencias podrían ser graves: "cualquiera en la estación podría haber sido golpeado por rocas y barro o podría haber sido inundado", advirtió Dix.
El equipo enfrenta peligros significativos en su labor. "Adelante, incluso ahora, podríamos encontrar agua que ahogaría a las personas que están excavando", señaló Dix. Además, existe el riesgo de otra inundación exterior, lo que podría provocar que el agua llegue desde atrás. "Así que hay riesgo de enfrentar agua en ambos extremos", agregó.
Esperanza renovada tras el primer rescate
A pesar de estos retos, el equipo se siente alentado por el exitoso rescate realizado el viernes y tiene la esperanza de poder llegar a más sobrevivientes a tiempo. "Es un gran alivio saber que estamos en el camino correcto. Nos da una energía renovada al comprobar que nuestra estrategia para llevar a cabo el rescate funciona... nunca hemos hecho algo así antes", afirmó Dix.
Actualmente, el equipo se dirige hacia lo que Dix denomina la "zona ideal", un área más propicia para la vida situada en el nivel superior de la estación hidroeléctrica, donde podría haber espacio suficiente para los sobrevivientes.
Un enfoque optimista ante los desafíos
"Rescatamos a dos personas. Si estuviéramos jugando en un casino, algunos dirían que es hora de retirarse, pero nosotros decimos: 'el juego sigue, es momento de enfrentarnos a la casa'", concluyó Dix con un tono esperanzador.