Una meta académica que se había planteado hace tres décadas se convirtió en una realidad sin precedentes para la mexicana Marta Elena Guerra Treviño, quien a sus 89 años logró obtener un doctorado en Pedagogía en la Universidad Nacional de México (UNAM), la institución más destacada del país. Este logro la convierte en la persona más longeva en recibir el grado académico más alto que otorga esta universidad, lo que ella describe como una “satisfacción increíble”.
Marta Elena siempre soñó con formarse en la UNAM desde su juventud, pero las circunstancias le impidieron hacerlo. Tras cursar la secundaria en el extranjero, al regresar a México a los 18 años, sus estudios no fueron validados.
Bachillerato y docencia
Con habilidades en inglés y francés adquiridas durante su educación en EE.UU. y Canadá, comenzó a dar clases en un colegio de monjas a cambio de poder completar sus estudios secundarios. Una vez finalizado el bachillerato, trabajó varios años en la docencia y conoció a su esposo, Carlos del Río Estrada, un científico y académico de la UNAM. Cuando su primer hijo ingresó al maternal, Marta Elena decidió retomar su carrera docente como una manera de mejorar sus ingresos.
En 1979, cumplió el sueño que había sido frustrado años atrás: comenzó a estudiar, a los 42 años, la licenciatura en Lengua y Literaturas Modernas Inglesas en la Facultad de Filosofía y Letras. Se graduó con honores en 1983 bajo el Sistema de Universidad Abierta de la UNAM.
Un inicio lleno de retos
El comienzo de su carrera universitaria no estuvo exento de dificultades. En el primer semestre consideró abandonar sus estudios debido a las dificultades para adaptarse al sistema educativo a distancia. Sin embargo, una profesora le aconsejó perseverar hasta el tercer semestre y, con el apoyo de varias compañeras, logró continuar.
Marta Elena tuvo que equilibrar sus estudios con la crianza de sus cuatro hijos, aprovechando las noches y madrugadas para leer y cumplir con las tareas asignadas. Tras graduarse, fue invitada a ser docente del Departamento de Lenguas de la Facultad de Filosofía y Letras, donde trabajó durante 40 años hasta su jubilación. «Al jubilarme tuve que renunciar a dar mis clases, que me encantaban. Esa experiencia me dejó un gozo increíble».
Un nuevo comienzo
La muerte de su esposo y su retiro le abrieron un nuevo camino: realizar un doctorado para mantener ese vínculo tan importante con la universidad donde había trabajado por décadas.
Como estudiante nuevamente, Marta Elena ingresó al doctorado en Pedagogía e hizo su tesis sobre la institucionalización del departamento donde estuvo por 40 años. «Me costó trabajo porque no soy muy ducha para la computación, pero todo el mundo me apoyó. Fue una simbiosis muy padre», comentó.
El acto formal donde los estudiantes juran ejercer su profesión éticamente tuvo lugar el 13 de febrero de 2026. «Lo logré; ahora que ya no trabajo y estoy jubilada era algo que quería hacer. Esperaba obtenerlo el día de mi cumpleaños, el 20 de enero, pero por azares del destino fue un poco después», expresó.
Finalmente, el 8 de abril recibió su título como doctora en Pedagogía entre flores y aplausos.
La noticia en cifras
| Cifra |
Descripción |
| 89 |
Edad al obtener el doctorado |
| 30 |
Años desde que comenzó sus estudios hasta graduarse |
| 42 |
Edad al comenzar la licenciatura |
| 40 |
Años como docente en la UNAM |