Sebastián Marroquín, el hijo del conocido narcotraficante colombiano Pablo Escobar, ha compartido detalles sorprendentes sobre un plan que su padre habría considerado para secuestrar al icónico cantante Michael Jackson. Esta revelación se produce en el contexto de la serie documental ‘Dear Killer Nannies’ (‘Criado por sicarios’, en español), que recientemente se estrenó en la plataforma Disney Plus.
Según el testimonio de Marroquín, los hechos se remontan a 1988, cuando él era solo un niño y deseaba fervientemente que Jackson actuara en su fiesta de cumpleaños. Escobar, dispuesto a hacer realidad ese sueño, llegó a ofrecer hasta 3 millones de dólares por una presentación privada en Colombia, como fue informado por BluRadio.
Un plan con intenciones ocultas
No obstante, el plan iba más allá de simplemente contratar al artista. Marroquín ha indicado que había una intención oculta de secuestrarlo al llegar al país, con el fin de recuperar la suma invertida. “La idea no era solo traerlo, había algo más detrás”, reveló durante la serie. Este episodio dejó una huella profunda en su infancia y moldeó su percepción del violento entorno en el que creció.
El hijo del exlíder del Cartel de Medellín destacó que este acontecimiento representó un punto de inflexión personal para él. Sentía que “todo aquello que yo amara estaría en peligro” debido a las decisiones y tensiones familiares que lo rodeaban.
Una decisión por protección
A pesar de la seriedad del plan, este nunca llegó a concretarse. Marroquín explicó que tomó la decisión consciente de dejar de admirar al famoso cantante como una forma de protegerlo y evitar que la situación avanzara. En sus palabras: “Preferí dejar de admirarlo para protegerlo”, reflejando así el impacto que las circunstancias familiares tuvieron en su vida personal.