Un estudio reciente ha revelado que la combinación de extractos de jengibre y ajo genera un efecto sinérgico, aumentando significativamente la actividad antioxidante, antibacteriana y antiviral más allá de lo que cada uno logra por separado. Publicada en enero de 2024 en la revista Bioinformation, esta investigación de la Universidad de Ha’il en Arabia Saudita ofrece una validación científica moderna a las prácticas medicinales tradicionales que han venerado estos ingredientes durante siglos.
Un hallazgo sorprendente
El estudio, dirigido por el investigador Saravanan Rajendrasozhan, utilizó ensayos bioquímicos estándar para evaluar los efectos del extracto de jengibre, el extracto de ajo y su combinación. Los resultados fueron contundentes: al medir la capacidad antioxidante—un factor clave en la lucha contra el daño celular asociado con enfermedades crónicas y el envejecimiento—el extracto combinado mostró una tasa de inhibición del 85.44% incluso a bajas concentraciones, superando significativamente a los extractos individuales. Además, se encontraron resultados sinérgicos similares en pruebas de poder reductor, así como en actividades antibacterianas y antivirales.
Los investigadores concluyeron que los diversos perfiles fitoquímicos del jengibre y el ajo trabajan en conjunto, creando un efecto combinado superior a la suma de sus partes. Este hallazgo proporciona una razón respaldada por laboratorios para entender por qué las tradiciones culinarias a menudo los combinan en platos como salteados, sopas y tés.
Ajo: defensor cardiovascular y microbiano
La reputación del ajo como sanador se remonta a civilizaciones antiguas como la egipcia y la griega. Análisis nutricionales modernos muestran que es más rico en ciertos nutrientes como vitamina C, selenio y manganeso por porción en comparación con el jengibre. Su compuesto más famoso, la alicina, se forma cuando un diente es triturado o picado y es responsable de su aroma distintivo y muchos beneficios. Aunque se necesitan más estudios humanos sobre su efecto directo en el sistema inmunológico, investigaciones previas apuntan a fortalezas significativas.
El ajo ha sido ampliamente estudiado por su potencial para apoyar la salud cardiovascular al ayudar a regular la presión arterial y el colesterol. Sus propiedades antibacterianas y antifúngicas están bien documentadas; se ha observado su eficacia específica contra patógenos como Staphylococcus aureus e incluso su capacidad para inhibir H. pylori, bacteria causante de úlceras.
Jengibre: potencia antiinflamatoria y calmante
El uso del jengibre en la medicina ayurvédica y china abarca milenios, principalmente para tratar problemas digestivos e inflamatorios. Su compuesto activo principal, el gingerol, actúa como un potente agente antiinflamatorio. Estudios destacan que el jengibre no solo ayuda a aliviar náuseas; también combate diversas células cancerosas, reduce niveles de azúcar en sangre y colesterol, e incluso disminuye el dolor menstrual tan eficazmente como medicamentos de venta libre como el ibuprofeno.
Además, muestra promesas en proteger contra complicaciones diabéticas y síntomas inducidos por radiación. Su acción antiinflamatoria es crucial para condiciones desde artritis hasta enfermedades neurodegenerativas.
Integración práctica y consideraciones
Para aquellos interesados en aprovechar estos beneficios, se recomienda incorporar ambos ingredientes regularmente. Para activar la alicina del ajo, es necesario triturarlo o picarlo y dejarlo reposar durante 10 minutos antes de cocinarlo. En cuanto al jengibre, se considera que la raíz fresca es superior a la seca debido a sus niveles más altos de enzimas activas y gingerol.
Las aplicaciones culinarias son vastas: añadir jengibre rallado y ajo picado a aderezos para ensaladas, sopas, marinadas o salteados; o prepararlos juntos en una infusión con limón y miel. Expertos sugieren que pequeñas cantidades diarias—como un diente de ajo o una rodaja de jengibre—pueden contribuir al bienestar general; aunque dosis terapéuticas para condiciones específicas pueden ser mayores. Ambos ingredientes pueden actuar como anticoagulantes suaves, por lo que quienes estén bajo medicación anticoagulante deben consultar con un profesional sanitario antes de aumentar su consumo.
Aprovechando un legado combinado para la salud moderna
El estudio sobre la sinergia entre jengibre y ajo no solo representa un hallazgo científico; también confirma una sabiduría ancestral vista desde una perspectiva contemporánea. En un mundo que enfrenta desafíos como la resistencia a antibióticos y enfermedades crónicas inflamatorias, esta investigación subraya el potencial profundo encerrado dentro de alimentos cotidianos. Más que ver al jengibre y al ajo como remedios competidores, las pruebas respaldan su papel como aliados complementarios. Integrar este dúo dinámico en una dieta equilibrada ofrece una estrategia sencilla pero efectiva para aprovechar un amplio espectro de compuestos protectores.
La noticia en cifras
| Cifra |
Descripción |
| 85.44% |
Tasa de inhibición en capacidad antioxidante del extracto combinado de jengibre y ajo a baja concentración. |
| 10 minutos |
Tiempo recomendado para dejar reposar el ajo triturado antes de cocinar para activar su alicina. |
| 1 diente |
Cantidad sugerida diaria de ajo para contribuir al bienestar. |
| ¼ pulgada |
Cantidad sugerida diaria de jengibre para contribuir al bienestar. |