La Central Intelligence Agency (CIA) ha tomado una medida sin precedentes al retractarse o revisar 19 informes de inteligencia generados entre 2015 y 2023, los cuales no cumplían con los estándares de imparcialidad. Esta acción se produce en un contexto donde se han cuestionado las prácticas de las agencias federales durante las administraciones de Obama y Biden, marcando un esfuerzo por purgar el sesgo político del trabajo de inteligencia.
Los informes en cuestión abordan temas que se desvían del enfoque tradicional en seguridad nacional, como el extremismo doméstico, cuestiones LGBT y la anticoncepción. De los 19 informes identificados, 17 fueron eliminados permanentemente y dos fueron revisados y reeditados. Este movimiento resalta un reconocimiento institucional significativo sobre la falta de objetividad dentro de la CIA.
Retiro histórico apunta a análisis politizados
Un alto funcionario de la CIA declaró que estos informes “no cumplían con los estándares de oficio” y que bajo administraciones anteriores hubo una “inserción inapropiada de cuestiones relacionadas con DEI y otras distracciones”. Para ilustrar las fallas, la agencia publicó versiones redactadas de tres informes representativos. Uno de ellos, del octubre de 2021, se basaba en un sitio web partidista; otro, del julio de 2020, citaba repetidamente a grupos pro-aborto; mientras que un tercero, del enero de 2015, utilizaba un artículo del Daily Beast para criticar la postura del gobierno egipcio sobre la homosexualidad.
Este anuncio se alinea con acciones recientes destinadas a revertir lo que críticos consideran una politización excesiva de las agencias federales. Entre ellas se encuentra la anulación de un memorando emitido en octubre de 2021 por el entonces fiscal general Merrick Garland, que instruía al FBI a abordar supuestas “amenazas” contra miembros de juntas escolares, lo que llevó al uso indebido de herramientas antiterroristas contra padres en protesta.
Patrón de politización en DOJ y FBI
De manera similar, el FBI tuvo que retirar en 2023 un memorando que vinculaba inapropiadamente la ideología católica tradicionalista radical con el extremismo violento. Este documento citaba ampliamente al Southern Poverty Law Center, un grupo defensor partidista. Una investigación posterior realizada por el senador Chuck Grassley reveló que el memorando fue distribuido a más de mil empleados del FBI, contradiciendo así el testimonio del entonces director Christopher Wray sobre su naturaleza aislada.
Las retractaciones anunciadas por la CIA también construyen sobre una revisión crítica publicada en julio de 2025 respecto a la Evaluación Comunitaria de Inteligencia (ICA) sobre actividades electorales rusas en 2016. Esta revisión concluyó que incluir el dossier Steele —financiado por demócratas y no verificado— contravenía principios fundamentales del oficio. Reveló además que altos directivos de la CIA se opusieron fuertemente a su inclusión pero fueron ignorados por el entonces director John Brennan.
Implicaciones más amplias para la integridad del análisis
El efecto acumulativo de estas acciones correctivas sugiere que las agencias de inteligencia y aplicación de la ley han cruzado líneas peligrosas hacia debates políticos e ideológicos durante casi una década. Las consecuencias clave incluyen:
- Erosión de la confianza pública en la objetividad de los productos de inteligencia.
- Desviación inadecuada de recursos hacia amenazas no tradicionales con marcos ideológicos.
- Creción de precedentes investigativos que apuntaron a ciudadanos basándose en actividad política o creencias religiosas.
La reciente decisión es presentada por los líderes de la CIA como un rompimiento definitivo con este pasado problemático. “No hay absolutamente lugar para sesgos en nuestro trabajo”, afirmó el director Ratcliffe. “Cuando identificamos instancias donde se ha comprometido el rigor analítico, tenemos la responsabilidad de corregir el registro”.
Restaurar la objetividad como estándar
La retractación de estos informes es un claro reconocimiento administrativo sobre cómo las fronteras entre análisis inteligente y defensa política se volvieron peligrosamente difusas. Mientras críticos demócratas advierten que tales correcciones pueden parecer políticamente motivadas, los líderes del organismo insisten en que esta purga es necesaria para reafirmar un principio fundamental: la inteligencia debe informar políticas, no ser subordinada a ellas. A medida que avanza la comunidad estadounidense de inteligencia, el desafío será garantizar que este compromiso con la imparcialidad perdure ante futuras transiciones políticas.
La noticia en cifras
| Cifra |
Descripción |
| 19 |
Informes de inteligencia retirados o revisados por la CIA. |
| 17 |
Informes permanentemente eliminados. |
| 2 |
Informes revisados y re-publicados. |
| 2015-2023 |
Años en los que se produjeron los informes de inteligencia afectados. |