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Cada familia debe tener un plan de supervivencia ante desastres de 72 horas
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Cada familia debe tener un plan de supervivencia ante desastres de 72 horas

martes 27 de enero de 2026, 12:00h

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Los expertos advierten que cada familia debe tener un plan de supervivencia ante desastres que cubra al menos 72 horas. Este plan incluye la creación de un kit de suministros esenciales, que debe contener agua, alimentos no perecederos, un botiquín de primeros auxilios y otros artículos críticos. Además, es fundamental establecer y practicar un plan de comunicación y evacuación familiar, designando lugares de encuentro y un contacto fuera de la ciudad. La preparación también implica mantener el vehículo listo con un kit de emergencia y asegurarse de que el tanque esté lleno. La revisión continua del plan y la práctica regular son clave para garantizar que todos estén listos en caso de una emergencia.

La preparación ante desastres es un tema de creciente importancia en la actualidad. Expertos en gestión de emergencias advierten que cada familia debe contar con un plan de supervivencia para al menos 72 horas, ya que la pregunta no es si ocurrirá un desastre, sino cuándo sucederá.

Dale White, un gerente de preparación ante emergencias, señala que el momento de actuar es ahora, antes de que se produzca un terremoto, una inundación o un incendio forestal. La base de esta preparación radica en tener un kit de suministros que permita a las familias ser autosuficientes durante este periodo crítico.

Construyendo el kit de emergencia

Las autoridades recomiendan comenzar a construir el kit poco a poco. White sugiere que los hogares empiecen por añadir un artículo no perecedero o una botella de agua en cada compra semanal. Con el tiempo, esto se traducirá en una cantidad significativa de alimentos y agua.

El kit debe incluir al menos un galón de agua por persona al día durante tres días, así como una provisión de alimentos no perecederos y un abrelatas manual. Elementos esenciales como un botiquín de primeros auxilios, medicamentos recetados, una radio a pilas o manivela, linternas y baterías adicionales son imprescindibles. No se deben olvidar herramientas para cerrar servicios públicos, plásticos para cubrir áreas dañadas, silbatos, mantas de emergencia y copias de documentos importantes.

Planificación familiar

Un plan bien practicado transforma el conjunto de suministros en una línea vital para la familia. Según White, preparar a la familia genera calma entre sus miembros. Es fundamental establecer dos puntos de encuentro: uno cerca del hogar para situaciones como incendios y otro fuera del vecindario si no se puede regresar a casa.

Cada familia debería designar a una persona de contacto fuera del área afectada. Después de un desastre, los miembros pueden comunicarse con esta persona para intercambiar información, ya que las llamadas locales suelen verse interrumpidas cuando las líneas están saturadas. Completar un plan de comunicación familiar con toda la información necesaria es esencial.

Importancia del vehículo

El automóvil juega un papel crucial en la estrategia familiar ante desastres. White destaca que si no se está en casa, lo más probable es que el coche esté cerca o sea necesario evacuar rápidamente. Mantener el tanque lleno y tener una versión reducida del kit en el vehículo es fundamental.

Además, es importante considerar necesidades especiales; si hay mascotas en casa, deben incluirse alimentos y transportadoras en el kit. Para quienes tengan condiciones médicas o discapacidades, es vital planificar el equipo y medicamentos necesarios. También se recomienda identificar refugios amigables con mascotas o instalaciones donde puedan ser alojadas durante emergencias.

Manejo post-desastre

Después de un desastre, los peligros ocultos pueden ser igualmente amenazantes. Las aguas inundadas pueden contener contaminantes peligrosos y el crecimiento de moho puede convertirse en una amenaza seria dentro de 24 a 48 horas tras la inundación. Por ello, realizar una limpieza adecuada es crucial.

Un error común tras desastres es el uso inadecuado de generadores eléctricos; su escape puede ser tóxico. La EPA advierte sobre la necesidad de colocar generadores lejos de puertas y ventanas para evitar intoxicaciones por monóxido de carbono.

Manteniendo la preparación

La verdadera preparación no es solo una acción aislada; debe ser parte del estilo de vida familiar. Revisar el plan cada seis meses y verificar los suministros son pasos necesarios para mantener la seguridad familiar. Realizar simulacros regulares ayuda a transformar la ansiedad ante lo inesperado en confianza y capacidad para enfrentar cualquier situación adversa.

En nuestra sociedad moderna, muchas veces estamos desconectados del entorno natural que nos rodea. Prepararse para desastres nos reconecta con la idea fundamental: nuestra autoconfianza es nuestra primera respuesta ante lo imprevisto.

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