Maurício Marques Gomes, de 32 años, murió al caer desde la parte alta de la cascada Fortuna, de unos 80 metros, en Macaé, en el estado brasileño de Río de Janeiro. Visitaba por primera vez y solo esa zona, y había anunciado en redes sociales que pensaba dejar el teléfono grabando mientras cruzaba una roca cubierta de musgo.
Poco antes de caer, grabó videos en los que advirtió del peligro: «Si te caes de aquí, hijo mío, solo te espera la muerte».
Hallazgo del cuerpo
Sus allegados comenzaron a buscarlo cuando no regresó a casa. El cuerpo fue encontrado bajo el agua, en el pozo de la cascada. Los forenses atribuyeron la muerte a los traumatismos sufridos en la caída.