El primer ministro canadiense, Mark Carney, ofreció el domingo una rueda de prensa sobre las víctimas del incendio ocurrido el 17 de octubre en la base de las Fuerzas Canadienses en Wainwright, Alberta.
Carney confirmó la muerte de cuatro militares y señaló que decenas de personas resultaron «gravemente heridas». Calificó el suceso como «una de las peores tragedias» sufridas por las Fuerzas Armadas en territorio nacional durante tiempos de paz.
Militares de distintas bases
Entre las víctimas había reservistas y soldados de infantería procedentes de bases de todo el país. Se encontraban realizando labores de entrenamiento en la pradera de la instalación militar cuando ocurrió el incidente.
«La nación está de luto por esos valientes miembros de nuestras fuerzas armadas a quienes hemos perdido», dijo Carney. El primer ministro expresó su solidaridad con las familias afectadas y pidió que las banderas de los edificios federales ondeen a media asta.