En el Pleno del Senado, el senador del PP Eloy Suárez ha cuestionado a la ministra Elma Saiz. Durante su intervención, Suárez planteó la inquietud sobre lo que debe ocurrir en el Gobierno para que alguien asuma la responsabilidad política. En su discurso, acusó al Ejecutivo de no asumir responsabilidades a pesar de las numerosas crisis que han afectado al país.
El senador por Aragón recordó incidentes trágicos como las muertes en Adamuz y los seis jóvenes fallecidos en la pasarela de Santander, así como otros casos de corrupción y el apagón general. “¿Qué más tiene que pasar para que alguien dimita?”, preguntó retóricamente, enfatizando la falta de dimisiones en el Gobierno ante situaciones graves.
Críticas al Gobierno y a la ética del 'sanchismo'
Suárez también criticó la gestión del Gobierno en relación con los dos guardias civiles asesinados en Bárbate, señalando que no han recibido apoyo legal adecuado, mientras que la esposa del presidente sí lo tuvo. En un ataque directo al ‘sanchismo’, describió el proyecto político actual como “sin ética ni dignidad”. Además, denunció el caos tanto en los servicios ferroviarios como en el sistema sanitario, reiterando que no se ha asumido responsabilidad alguna.
El senador popular expresó su preocupación por la política penitenciaria del Gobierno, mencionando las liberaciones de terroristas y los continuos fallos en las políticas públicas. Reprochó a la ministra: “La gente se pregunta de qué están hechos ustedes, cómo es posible que nadie haya tenido la conciencia de presentar su dimisión”.
Un llamado a la acción y una crítica personal al presidente Sánchez
Suárez acusó al Ejecutivo de priorizar el poder sobre principios fundamentales, afirmando que “nadie dimite”. En un ataque frontal hacia el presidente Sánchez, afirmó que ha sido incapaz de construir un proyecto político sólido y que solo ha creado un “proyecto personal” centrado en el poder. Esto ha llevado a una situación donde se carece de principios éticos y morales.
Para concluir su intervención, el senador calificó al presidente como “irresponsable”, sugiriendo que sus ambiciones personales son más importantes que cualquier proyecto político real. Criticó duramente su falta de visión política y lo catalogó como un líder oportunista sin un verdadero propósito detrás de su gestión.