La Asamblea Nacional de Francia ha dado un paso inicial hacia la prohibición del acceso a las redes sociales para menores de 15 años, una propuesta respaldada por el presidente Emmanuel Macron. Los legisladores en la cámara baja acordaron el lunes los elementos clave del proyecto de ley y se espera que pronto voten sobre el texto completo. La legislación aún debe ser aprobada por la cámara alta, el Senado.
Si se aprueba esta normativa, los jóvenes adolescentes no podrán utilizar plataformas como Snapchat, Instagram y TikTok. Esta iniciativa se inscribe en una tendencia global que busca restringir las redes sociales para los niños, motivada por evidencias crecientes sobre el daño que pueden causar a la salud mental. Un ejemplo similar fue implementado en Australia a finales del año pasado.
Declaraciones de los legisladores
«Con esta ley vamos a establecer un límite claro en la sociedad», afirmó Laure Miller, una de las legisladoras detrás de la propuesta, citada por Le Monde. «Estamos diciendo algo muy simple: las redes sociales no son inofensivas», añadió.
Miller subrayó que estas plataformas prometieron unir a las personas pero, en cambio, las han dividido; prometieron informar pero han saturado con información; y prometieron entretener pero han aislado a muchos usuarios.
Macron ha expresado su deseo de implementar la prohibición antes del inicio del año escolar en septiembre. «No podemos dejar la salud mental y emocional de nuestros hijos en manos de aquellos cuyo único propósito es lucrar con ellos», declaró el mes pasado.
Detalles del proyecto de ley
Bajo el nuevo marco legal, el regulador estatal de medios elaborará una lista de redes sociales consideradas perjudiciales, que estarán prohibidas para menores de 15 años. Además, habrá otra lista con sitios supuestamente menos dañinos accesibles solo con aprobación parental explícita.
El proyecto cuenta con buenas posibilidades de ser aprobado, ya que los partidos pro-Macron probablemente serán apoyados por los Republicanos (LR) y el partido populista derechista Agrupación Nacional (RN).
Otra cláusula del proyecto prohibirá el uso de teléfonos móviles en los liceos. Esta restricción ya está vigente en escuelas primarias y secundarias.
Mecanismos de verificación y contexto europeo
Si se promulga la ley, Francia deberá acordar un mecanismo para verificar edades. Actualmente existe un sistema que exige a los mayores de 18 años demostrar su edad al acceder a contenido pornográfico en línea.
En Europa, países como Dinamarca, Grecia, España e Irlanda están considerando seguir el ejemplo australiano. A principios de este mes, el gobierno británico lanzó una consulta sobre la posibilidad de prohibir las redes sociales para menores de 16 años.
La base del proyecto francés se fundamenta en un texto elaborado el año pasado por la diputada Laure Miller, quien presidió una investigación parlamentaria sobre los efectos psicológicos de TikTok y otras redes. Por separado, se ordenó al gobierno elaborar su propia legislación después de que Macron decidiera convertir este tema en un eje central durante su último año en el cargo.
Cambios políticos y futuro del proyecto
Desde las elecciones legislativas que resultaron en un parlamento fragmentado en 2024, Macron ha estado marginado en política interna. La prohibición de las redes sociales representa una oportunidad rara para recuperar apoyo público.
A pesar de algunos desacuerdos entre Macron y su ex primer ministro Gabriel Attal (Miller es diputada del partido de Attal), parece que finalmente el gobierno ha unido fuerzas detrás del proyecto liderado por Miller.
Si se aprueba el texto, se someterá al Senado en el próximo mes. Macron ha solicitado al gobierno del primer ministro Sébastien Lecornu utilizar un procedimiento acelerado para lograr que la legislación esté vigente antes de septiembre.
Desafíos legales previos
Sin este procedimiento rápido (que permite una única lectura frente a dos lecturas obligatorias), sería difícil superar la acumulación legislativa provocada por las dificultades enfrentadas por Lecornu para aprobar un presupuesto.
El proyecto ya ha tenido que ser reescrito para abordar cuestiones planteadas por el Consejo de Estado, encargado de revisar borradores legislativos para garantizar su conformidad con las leyes francesa y europea. Una ley propuesta en 2023 que intentaba imponer una prohibición similar resultó inviable tras decisiones judiciales que determinaron su incompatibilidad con la legislación europea.