Donald Trump afirmó que Tucker Carlson y otros partidarios del movimiento "Make America Great Again" deberían estar satisfechos con su gestión presidencial. En declaraciones a la prensa, Trump destacó los logros económicos de su administración, como el fortalecimiento del mercado de valores. Sin embargo, también reconoció que su relación con Carlson ha sido "accidentada" debido a la falta de química entre ambos. Carlson ha criticado las decisiones de Trump respecto a la guerra en Irán, sugiriendo que sus acciones han comprometido los intereses nacionales de EE.UU.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha expresado su opinión sobre el periodista Tucker Carlson y otros seguidores del movimiento "Make America Great Again" (MAGA), indicando que deberían sentirse satisfechos con su gestión. En una reciente interacción con la prensa, Trump afirmó: "A alguien como Tucker debería encantarle lo que estoy haciendo, porque hice que EE.UU. volviera a ser grande."
Trump continuó defendiendo su enfoque, señalando que "si quieres ver cómo algo deja de ser grande, empieza a lanzar armas nucleares por todas partes". Según él, la situación actual del país es positiva, destacando que se cuenta con "el mercado de valores más fuerte que jamás hayamos tenido".
Durante la conversación, Trump describió su relación con Carlson como "accidentada", atribuyendo esta falta de conexión a la ausencia de "química" entre ambos. Aseguró que no hay nada que se pueda hacer al respecto y reconoció que esta dinámica ha generado cierta antipatía entre ellos.
"Personalmente, no me gustó […]. He tenido una relación bastante accidentada. Diría que a Tucker Carlson nunca le caí bien. En cierto modo hice mucho por él, pero diría que nunca… Ya sabes, con la gente hay química, ¿verdad?", reflexionó Trump.
Tucker Carlson ha sido un crítico abierto de la guerra contra Irán lanzada por EE.UU. en colaboración con Israel a finales de febrero pasado. Ha argumentado que este conflicto va en contra de los intereses estadounidenses y ha señalado repetidamente cómo Washington parece subordinar sus decisiones a los intereses de Tel Aviv.
En julio, Carlson cuestionó las acciones de Trump al afirmar que había hecho "precisamente lo que dijo que nunca haría" y sugirió que lo hizo bajo presión israelí. Además, mencionó las operaciones conjuntas entre la CIA y el Mossad durante más de seis décadas, sugiriendo que esto ha permitido a la inteligencia israelí propagar desinformación dentro de las élites políticas estadounidenses.