Siria ha condenado un ataque israelí en la aldea de Beit Jinn, al suroeste de Damasco, que impactó un vehículo civil y dejó varios heridos. Este es el segundo ataque israelí en una semana, y Siria lo califica como una violación de su soberanía y del derecho internacional. La milicia israelí afirmó haber atacado a un "terrorista" que representaba una amenaza inminente para sus soldados. Este incidente se produce tras informes de un ataque israelí a una base aérea militar cerca de la frontera turca, lo que podría aumentar las tensiones en la región. Estados Unidos también criticó a Israel por este acto, considerándolo una escalada innecesaria que no favorece la estabilidad regional.
Siria condena ataque israelí en Beit Jinn
Siria ha expresado su firme rechazo a un ataque israelí que tuvo lugar en la aldea de Beit Jinn, situada al suroeste de Damasco. Según las autoridades sirias, el bombardeo impactó un vehículo civil y dejó a varios heridos.
Este incidente representa el segundo ataque conocido de Israel en Siria en la última semana, con el gobierno sirio calificándolo como una «violación» de su soberanía y del derecho internacional.
A través de un comunicado en X, el ejército israelí afirmó haber atacado a un «terrorista» que se encontraba en las «etapas finales» de preparación para llevar a cabo ataques que representaban una amenaza inmediata para sus soldados.
El último ataque se produce días después de que surgieran informes sobre un ataque israelí a una base aérea militar cerca de la frontera turca, lo cual, según Siria, podría intensificar las tensiones en la región.
En respuesta al ataque anterior, Washington emitió una inusual crítica hacia Israel, calificando la acción como una «escalada innecesaria que no contribuye a la estabilidad regional».
Durante una entrevista reciente, el embajador estadounidense en Turquía, Tom Barrack, sugirió que el ataque podría ser una estrategia israelí para «provocar a los turcos», intentando arrastrar a Turquía a un conflicto antes de las próximas elecciones israelíes.
Las declaraciones de Barrack llevaron al ministro de Defensa israelí de extrema derecha, Israel Katz, a calificar sus afirmaciones como «plenas de inexactitudes». En su publicación en X, Katz añadió que las fuerzas israelíes estaban actuando «a la luz de información clara sobre las intenciones de Turquía».
Tras los ataques del martes a la base aérea Abu al-Duhur, la oficina del primer ministro israelí Benjamin Netanyahu emitió un comunicado señalando: «Israel y Siria acordaron un statu quo en asuntos de seguridad, el cual Siria estaba a punto de violar al permitir el despliegue de tropas turcas en una base aérea cerca de Aleppo».