Marimar Blanco, viceportavoz de Interior del Grupo Parlamentario Popular, cuestiona al ministro Fernando Grande Marlaska sobre la reciente regularización masiva de inmigrantes aprobada por el Gobierno de Sánchez. En una sesión de control, Blanco advierte que esta medida es un "coladero para delincuentes" y evidencia el fracaso en el control de fronteras. Critica que se busque regularizar votos para ampliar la base electoral del gobierno y señala las consecuencias negativas para la seguridad y los servicios públicos. Además, reprocha a Marlaska su falta de transparencia y responsabilidad, instándolo a dimitir si le queda dignidad.
En una pregunta al ministro en la sesión de control al Gobierno
La viceportavoz de Interior del Grupo Parlamentario Popular, Marimar Blanco, ha lanzado una dura crítica al ministro Fernando Grande Marlaska. En su intervención, advirtió que la reciente regularización masiva de inmigrantes impulsada por el Gobierno de Sánchez se convierte en “un coladero para delincuentes y la certificación de su fracaso en el control de fronteras y en la gestión de la inmigración”.
Durante la sesión de control, Blanco enfatizó que “esto no va de papeles, sino de papeletas”, sugiriendo que la intención del Gobierno es “regularizar votos para ampliar la base electoral por la puerta de atrás y sostener a Sánchez”. La senadora subrayó que esta gestión no ha mejorado la seguridad de los ciudadanos españoles, sino que culmina con un “disparate legal y político” al legalizar miles de personas sin exigir antecedentes policiales.
La dirigente popular criticó las consecuencias directas que esta medida tiene sobre la seguridad y los servicios públicos. Aseguró que el Gobierno busca “legalizar su propia incompetencia sin control, sin garantías y de espaldas al Parlamento”. Además, mostró su indignación ante el hecho de que “ustedes callan mientras Bruselas avisa, las fuerzas de seguridad alertan y el propio informe de seguridad nacional reconoce el riesgo de terroristas y tráfico de personas en los flujos irregulares”.
Blanco también hizo hincapié en que un Gobierno que se niega a establecer controles básicos actúa con irresponsabilidad. “Es irresponsable abrir la puerta sin comprobar los antecedentes penales de quien llega, mientras a los españoles se les exige un certificado para poder acceder a un empleo público”, afirmó.
La viceportavoz del GPP defendió la ponencia impulsada por su partido, argumentando que pedir controles y exigir seguridad no es racismo, sino responsabilidad: “el que viene a trabajar se queda, el que viene a delinquir, se va. Es lo mínimo que esperan los españoles”, concluyó.
Blanco reprochó a Marlaska su negativa a ofrecer respuestas en sede parlamentaria. Recalcó que “ya no solo es el ministro más reprobado y cuestionado de la democracia, sino que se ha convertido en el símbolo de un Gobierno que ha renunciado al control, a la transparencia y a la responsabilidad”.
Finalmente, recordó al ministro del Interior sus acciones pasadas: “es quien dejó desprotegida a la Guardia Civil en Barbate; el que ha apartado a quienes investigaban la corrupción de Sánchez y su entorno; y el que ha normalizado vaciar las cárceles de terroristas”, instándole a dimitir si le queda “la más mínima dignidad”.