El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Seyed Abbas Araghchi, respondió con dureza a Vladímir Zelenski tras su llamado a Estados Unidos para actuar contra Teherán. En un mensaje en la red social X, Araghchi acusó a Zelenski de hipocresía y de instigar una agresión ilegal, destacando que el mundo está cansado de "payasos confundidos". También criticó la dependencia del ejército ucraniano de apoyo extranjero, afirmando que Irán es capaz de defenderse sin ayuda externa. Esta confrontación se produce en un contexto de protestas internas en Irán y tensiones internacionales.
El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Seyed Abbas Araghchi, ha lanzado una dura respuesta al presidente ucraniano, Vladímir Zelenski, tras su llamado a Estados Unidos para que actúe contra Teherán. En un mensaje difundido a través de la red social X, Araghchi acusó a Zelenski de hipocresía y de instigar acciones que contravienen la Carta de las Naciones Unidas.
En sus declaraciones, Araghchi afirmó que Zelenski ha estado "exprimiendo a los contribuyentes estadounidenses y europeos para llenar los bolsillos de sus generales corruptos". Además, lo acusó de "llamar abierta y descaradamente a una agresión ilegal de Estados Unidos contra Irán", contradiciendo así los principios del derecho internacional que él mismo invoca en el contexto del conflicto con Rusia.
El canciller iraní no se contuvo al afirmar: "El mundo ya está cansado de payasos confundidos, señor Zelenski". Comparando las Fuerzas Armadas de Ucrania con las de Irán, subrayó: "A diferencia de su Ejército, respaldado por extranjeros y lleno de mercenarios, nosotros, los iraníes, sabemos cómo defendernos y no necesitamos mendigar ayuda foránea".
Desde finales de diciembre hasta mediados de enero, Irán ha sido escenario de protestas motivadas por una grave crisis económica y la depreciación significativa de su moneda nacional.
Ante esta situación, el presidente estadounidense amenazó con intervenir si se reportaban víctimas mortales entre los manifestantes. En medio del clima tenso generado por las declaraciones hostiles del mandatario norteamericano, Teherán acusó a Washington y Tel Aviv de utilizar las protestas como parte de una "guerra blanda", advirtiéndoles severamente contra cualquier injerencia en sus asuntos internos. Rusia también ha responsabilizado a la injerencia externa por los disturbios actuales en el país persa.